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En esta ópera hay un duelo entre la Iglesia y el rey por ver quién es más poderoso, igual que en Don Carlo con el Inquisidor y Felipe II. Pues bien, hoy hemos vivido un paralelismo de esta situación, pero en la vida real: Parece ser que Bros llegó al teatro poco antes de comenzar la obra con la voz cascadísima y que insistió en que no podía cantar. Se veía a los mandamases del teatro muy nerviosos para arriba y para abajo todo el rato. Entre tanto, se echó la hora encima y ya estaba toda la cúpula política, aristocrática y demás chupatintas con las fotos hechas a la entrada con sus lujosos vestidos, y ya sentados en sus butacas, por lo que suspender el estreno del FIS era ya impensable. Lógicamente, en Santander no hay covers. En resumen, que la cúpula pudo más que el pobre artista, y éste tuvo que salir a escena con media hora de retraso y pasar la maroma como pudo: Inseguridad y nerviosismo, un mega-gallo en "Una Vergine" (pero en francés), tonos hacia abajo, el DO de "Spirto Gentil" suprimido... total, un desastre, como era de esperar. La voz por encima del SOL/LA simplemente no existía. Por eso digo: "¡Pobre Bros!"; salió del teatro cabizbajo y desolado. ¡Y pobres de nosotros, espectadores! Mejor es que se hubiera suspendido y se hiciera otro día o no se hiciera. Además, las ricachonas podrían repetir modelito, ya que al suspenderse...
Krasteva estuvo bastante bien dentro de este desaguisado. Mezzo española de origen búlgaro. Dicho origen se nota bastante en su color, por lo que las notas graves las bailaba, y no tanto las agudas. Cantó con gusto y expresión. Eso sí, no llevéis a la Cossotto en mente, es un mundo totalmente diferente.
De Frontali y Scandiuzzi sólo decir que son un lujo para roles tan anodinos y mal escritos como los que tienen que lidiar (A Frontali deberían pagarle el doble, ya que en su papel tiene que cantar en forte el 75% del tiempo). La única pega es que en italiano hubieran sonado bastante mejor.
Ubieta muy bien y Plazaola fenomenal en un rol tan pequeñito (se le aplaudió bastante).
Rizzi Brignoli dirigió con brio y bastante volumen para una orquestita tan pequeña como la que alberga el Palacio de Festivales, muy a lo "italiano".
Hugo de Ana es probablemente mi director de escena favorito, pero esta producción consiste en un fondo con un crucifijo gigante, siempre el mismo, y una gasa delante donde se proyectan imágenes todo el rato. Odio las gasas delante de la escena y odio la proyección de imágenes, me parece un recurso facilón.
Suerte para los que vayan el día 3 con Bros. ¡Ojalá que se mejore y pueda demostrar qué bien canta!
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