Spinoza escribió:
No hay mezzos (lo de Zajick es ya parte del pasado más que del presente); no hay barítonos (ojalá Lucic vaya puliéndose, y Nucci no nos terminó nunca de vender la moto, francamente; Álvarez tendría que partir de otra técnica para hacer bien las cosas en este repertorio; etc.); de bajos ni hablamos (Pape ni huele la italianidad, por más que el instrumento sea interesante; Furlanetto es de traca; Scandiuzzi empezó bien pero se precipitó en un abismo; y suma y sigue ad infinitum. Y claro, lo más evidente del asunto radica en la ausencia de tenores y sopranos verdianas de pura cepa: a veces Urmana, a veces Frittoli, a veces Vargas, a veces (para mí casi nunca) Álvarez, pero sólo a veces, y más por entrega dramática que por premeditación técnica.
Pues sí que somos exigentes, porque voces graves de calidad hay para dar y tomar actualmente. Si no te gusta ninguno de los que cito a continuación, pues tienes un problema, que es que no te gustará nunca nadie:
MEZZOS: Zajick (plenamente vigente), D'Intino, Ganassi, Barcellona...
BARÍTONOS: Lucic (fabuloso), Nucci (un mito), Carlitos Álvarez (bestial, en el buen sentido de la palabra), Maestri...
BAJOS: Scandiuzzi (una de las voces de bajo más bonitas y mejor proyectadas desde hace décadas), Furlanetto (grandioso. Si es bajo porque oscurece la voz, que venda el truco), Colombara, Prestia, los hermanos Abdrazakov, etc.