Raúl, la respuesta está en el post anterior, contestando a mitchum. Y confieso que no creí que la pregunta fuese en serio, la verdad.
Como decía, hay casos en los que ya es materialmente imposible acompañarse uno mismo, por la propia dificultad del acompañamiento pianístico (como en
Winterreise de Schubert, ó si el acompañamiento es p.e. una reducción pianística de un acompañamiento orquestal muy denso). A mí siempre me ha parecido difícil acompañarse cantando, por la disociación instrumento/voz que supone. De todos modos, no era infrecuente en los siglos XVI y XVII, ya que en los inicios de la ópera y la monodía acompañada, el ideal del momento era el cantante que se autoacompañaba con el laúd ó el archilaúd, ó también el arpa, para realizar el bajo continuo.
Y no es infrecuente que los cantantes de pop se acompañen; la costumbre de armonizar melodías directamente sobre la guitarra, ó componer ayudándose de la guitarra hace que para ellos sea habitual. Para mí, uno de los mejores intérpretes acompañándose con el piano es Elton John, que siempre me pareció un músico de pies a cabeza: compositor, cantante, y estupendo pianista, siempre un placer oírle.
No se si la respuesta sirve de algo. Sólo puedo decir que las pocas veces que he intentado acompañarme

me ha resultado muy difícil, por esa disociación entre dos técnicas muy complicadas.