Bueno, como me supongo que hay muchos que tienen ganas de leer esta entrevista en español, a ver si practico mi alemán con esta traducción (dedicada a todos los domingófilos, por supuesto

):
“Estoy totalmente loco por la fórmula 1”
El tenor Plácido Domingo ama la ópera wagneriana, el fútbol y las carreras de coches.
-Señor Domingo, acaba usted de finalizar la grabación de la ópera-mamut (ópera emblemática, vaya) de Wagner “Tristán e Isolda”, un papel muy difícil. Muchos se asombran de que usted todavía pueda –y quiera- cantar.
-Yo siento una gran pasión por lo que hago. Creo que mi trabajo sólo puede ser realizado con gran pasión. Especialmente después de tantos años. Mi entusiasmo procede simplemente de la música. Y con esta grabación he cumplido un sueño largamente acariciado.
-Qué le atrae de la música de Wagner?
- Wagner fue un compositor perfecto y apasionado, y además con un gran sentido teatral. Cuando, por ejemplo, alguien canta Siegmund en “La Walkyria”, permanece una hora y cinco minutos sobre el escenario. Ésta es una experiencia teatral muy intensa. Siegmund es uno de los más trágicos heroes de toda la literatura operística, un hombre profundamente desgraciado. Considero que ese primer acto de “La Walkyria” es el más perfecto y cerrado (en el sentido de bien acabado) de todos los primeros actos de una ópera.
-En su libro “Mis papeles – mi vida” hay una cita de la cantante Birgit Nilsson: “Plácido, que canta maravillosamente en seis idiomas, aún no ha aprendido a decir “no” en ninguno”.
-Me tomo muy en serio mi trabajo, y sé que a él pertenecen más cosas que el canto. Y aunque desease poder estar más tiempo tirado en cama, sé también que, por ejemplo, una recepción con la reina de España o, incluso, una entrevista como esta a las dos y media de la madrugada, también son parte de mi trabajo. Por eso aún no he aprendido a decir “no” a este tipo de compromisos.
-Usted dijo una vez que no quiere enfrentamientos. Pero ahora, como director de un teatro de ópera, está permanentemente expuesto a ellos.
-Ése es el único aspecto desagradable de mi trabajo. Deben tomarse decisiones muy difíciles. Esto está en la naturaleza de las cosas.
-Por ejemplo?
-Cuando se presenta una nueva producción de ópera, yo debo tomar la decisión de si sube o no al escenario. Esto es una responsabilidad, porque la decisión tiene que ver no sólo conmigo sino también con el reparto al completo. Por eso, se necesita la intuición correcta para saber si una producción va a encontrar su público o no.
-Usted trabaja siempre en nuevos papeles. Uno de los últimos fue el “Cyrano” de Franco Alfano. Qué le atrajo de este papel?
-Para empezar, es una figura teatral estupenda, tanto en el sentido del canto como en el dramático. Se me da bien ese papel y espero poder seguir cantándolo antes de retirarme.
-Cuando será eso?
-Eso no lo sé todavía. Cuando me dé cuenta de que mi voz ya no rinde plenamente, habré terminado. Pero eso sucederá de un modo silencioso y pausado.
-Todo el mundo sabe que usted se interesa mucho por el fútbol y que es un gran fan del Real Madrid. No queremos hablar de la última temporada del Real Madrid...
-...no, se debería olvidar rápidamente. Fue un desastre. Yo pienso ahora en la Copa del Mundo de fútbol. Allí estaré con total seguridad, al menos como espectador.
-Pero su colega José Carreras tuvo ciertamente grandes motivos para la alegría.
-Me alegro mucho por él, de que el Barcelona haya sido el campeón.
-Y qué hay de una actuación de los tres tenores en la copa del mundo?
-Sobre esto no puedo todavía decir nada...quizá sí, quizá no...
-Usted tiene otra pasión...la Fórmula 1.
-Estoy completamente loco por la Fórmula 1.Este año está siendo apasionante: Ferrari está teniendo problemas y Alonso conduce magistralmente. Si llega a ganar, será el campeón más joven de todos los tiempos. Sería fabuloso. Pero no se debería subestimar a Schumacher. Todavía puede retornar (a ser competitivo, se entiende).
-Ha soñado alguna vez con montarse en un coche de Fórmula 1?
-De hecho, me he sentado en un Ferrari una vez en Módena. Era un biplaza que estaba siendo conducido por un testador. Circuló a casi 250 kms/h. Después pude conducirlo yo sólo, pero no me atrevía a ponerlo a más de 190 kms /h No concibo cómo esos conductores son capaces de conducir por encima de 300 kms /h. Son superdioses. Les rindo la mayor de mis admiraciones.
-Le gustaría llegar a tener su propia escudería de fórmula 1?
-Por el amor de Dios! No podría pagarlo. Cuesta una fortuna. Sólo puede ser llevado por grandes consorcios. Además, tienen ustedes en Alemania y en Italia sobresalientes constructoras de coches y fantásticas autopistas. Es una industria que se necesita para mantener la Fórmula 1.
-Qué cantará en el concierto de Berlín?
-Diversas arias, entre otras, de Otello y la Walkyria y por supuesto, también un par de piezas populares.