Gualtier Malde escribió:
antxi escribió:
Es que Don Giovanni JAMAS podría votar a Don Juan Tenorio, pues ésta obra sí que reniega del personaje.
A ver, a ver.
En primer lugar,
Don Juan Tenorio es una obra que me encanta. No veo el anatema que ve el compañero
Gualtier Malde, porque el mito de Don Juan no ha parado de evolucionar hasta la fecha, adaptándose siempre a los nuevos códigos literarios y las configuraciones sociales del momento.
El texto es la rescritura de la obra de Tirso, combinada con
El convidado de piedra, de Zamora, a quien el propio Zorrillo quiso derrocar. El
happy end pone una solución sentimental (propia del mundo burgués) a la gran pregunta romántica, pero eso no va en desmedro de la calidad de la obra. Tampoco es, como muchos han querido ver, una solución ortodoxa católica. Si con alguien tuvo problemas esta obra ha sido con la Iglesia.
Lo que veo de bueno y provechoso en el Don Juan: su versificación, manida y ripiosa, lo acepto, pero de una capacidad de seducción arrebatadora, nada comparable con la horrenda versificación española del sXIX; su estructura primitiva pero eficaz; su ritmo trepidante, con "horas de doscientos minutos", en palabras de Zorrilla, adaptado a la vorágine de hechos que ocurren en la primera noche; la forma en que confluye la caracterización sentimental del héroe con un sinfín de elementos románticos (la noche, el misterio, el carnaval, los duelos) y la manera en la que el libertino se trasnforma en el Vaciado del Alma. Nunca antes se había combinado estas dos facetas de héroe romántico en un solo personaje, he aquí el mérito. Sin olvidar la espectacularidad mágica del último acto.
Sobre las demás fuentes de Zorrilla, hay mucha polémica. Las dos antes citadas son las que confiesa el propio autor en
Memorias del tiempo viejo, pero seguro que hay más. Se ha hablado del
Don Juan de Marana, de Dumas, que plantea un final muy parecido; pero todavía no se sabe quién fue copia de quién, o si hubo intertextualidad real.
Todo esto y mucho más son razones suficientes como para votar por
Don Juan Tenorio. ¡Ánimo, Zorrilla!
