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Os transcribo una parte de la biografía del gran maestro donostiarra:
JUAN JOSÉ
Drama lírico Popular
En realidad se trata de una ópera, pero yo le llamo así, porque no me gusta la palabara ópera. Lo de popular quiere decir proletario, no folklórico. Es un sainete madrileño cantado. No tiene ni coro ni ballet, todo es magro; sin relleno espectacular. Mi labor en esta obra supone once años de trabajo con ilusiones y desalientos, y un esfuerzo constante. Durante ese tiempo compuse otras cosas, pero Juan José fue mi obessión.
Ahora (escribo este comentario en 1968) la batalla ha terminado y creo haber triunfado, pero me espera un comabte todavía mayor; el poder estrenarla...
¿Habré acertado?.. Por muy satisfecho que el autor quede de su obra, su opinión no cuenta, el público y sobre todo el tiempo tienen la palabra. Yo creo sinceramene que he acertado y que Juan José junto a mi “Adiós a la bohemia”, es lo más importante que ha salido de mi pluma (suponiendo que algo de lo que haya escrito tenga cierta importancia).
Por desgracia tengo la triste experiencia de “Adiós a la bohemia” que, estrenada en 1933 todaía no ha llegado al público en general... Tal vez esa incomprensión se deba precisamente a su calidad, a su intención renovadora del género lírico.
En lugar de escribir un teatro “teatral” al uso y abuso, yo pretendí ahondar en el alma humana de los personajes y el gran público echa de menos los efectísimos y lartiguilos a los que, por desgracia, están tan acostumbrados. Por ese motivo “Adiós a la bohemia” es una obra de minorías selectas, cosa que a mi no me satisface pues considero que el arte debe ser para todos. ¿Qué sucederá con Juan José?... Musicalmente las partituras son hermanas. Las dos obras suceden en Madrid de fin de siglo. Los personajes son reales, auténticos, y yo he tratado de compenetrarme con ellos sin brochazos efectistas, acentuando ligeramente algún rasgo de humor para contraste con el fondo dramático.
Parte de nuestro “género chico”, pero dándole la dimensión de ópera. Es un sainete madrileño con la esencia de nuestros clásicos, pero yo he tratado de resolverlo con mi técnica actual. Como no se tratra de una ópera española, “de españolada más o menos de pandereta”, sino de un drama social madrileño con folklorismo, me figuro que no será exportable. A mi Juan José le pasará algo parecido a lo que les pasa a nuestros vinos, que sirven para el consumo interior... Y ésta es otra desgracia, pues los vinos se beben, pero la ópera española, ¿dónde se representa? El confeccionar el libreto me ha costado muchísimo. Yo no sé escribir. Había que reducir el drama de Dicenta al mínimo quirando retórica, suprimiendo algún personaje y ampliando algunas escenas. Con el final de la obra yo no estaba muy de acuerdo. Me refiero a la escena en que Juan José sale de habitación de Rosa para matar a Paco y deja a Rosa encerrada para salvar a Paco, en lugar de hacerlo, se calla, escucha y me resultraba muy convencional y falsa y yo la he transformado no solamente para quitar ese convencionalismo, sino para recalcar aún mas la triste fatalidad de Juan José. Fatalidad que le persigue desde que nació y se ensaña también en ese culminante momento de su vida. Se escapa de la cárcel con la sola idea de matar a Paco, y mata a Rosa sin querer matarla.¡El destino le niega hasta el placer de la venganza! Y al matar a Rosa se mata a si mismo. Así, cuando Andrés le dice que huya para salvar la vida, él le contesta: mi vida era ésa y la he matao...
Creo que este final es mas lógico y más fuerte.
Todo esto me dio mucho trabajo y muy serias preocupaciones que pude vencerlas porque el drama de Dicenta me entusiasmaba. También me ayudó micho doña Aurora Dicenta, hija y heredera del famoso dramaturgo quien, cuando le leí el arreglo del primer acto me dio ánimos y todo género de facilidades.
La cuestón es quye la obra se terminó en 1968 y ahora, en 1979, después de 10 años de espera, cuando yo creí que esta sería una de mis obras póstumas, va a estrenarse.
Se va a estrenar por chiripa, por carambola. El plan de Ministerio de Cultura era otro. Se había anunciado a bombo y platillo otro título que no sé porque no se ha estrenado... y a última hora me pidieron mi Juan José.
¿Un milagro?... No sé. He conseguido incluso imponer un número de representaciones obligadas.¡Algo increíble!... No salgo de mi asombro.
Estrenar una ópera en España era como celebrar en dos días el nacimiento y el entierro de una obra. Eso me pasó con la maravillosa ópera de nuestro primer músico “Isaac Albéniz, con su Pepita Jimenez”. Se estrenó hace unos 16 años, se le dieron dos representaciones y no se ha vuelto a representar...”
¡Ah, si fuera una ópera italiana se cantaría todos los años y ya la habrían programado las muchas Asociaciones de Amigos de la Ópera Extranjera que tenemos en este país! Pero a los visones no les gusta la musica española...
Para escribir una ópera en España es necesario, aparte de ser músico, ser un perfecto idiota. Es como poner una fábrica de congeladores en el polo Norte.... Bueno, el mundo da muchas vueltas y a lo mejor el año dos mil España vuelve a tener cierta cultura musical, por lo menos la que tenía el año 1936.¡Amén!
SUSPENDIDO EL ESTRENO DE JUAN JOSÉ
El maestro Sorozábal y la Dirección General de Música han rescindido el contrato para presentarla en la Zarzuela.
Madrid. La ópera Juan José, del maestro Sorozábal, ha sido retirada de la programación del teatro de la Zarzuela y no se estrenará proximamente, como estaba previsto. Don Pablo Sorozábal, con quien nos pusimos en contacto anteayer, nos comunicó que, de momento, no hacía ningún comentario al respecto, y nos remitió a la Dirección General de Música. Aquí se nos confirmó que el contrato para el estreno de había rescindido por renuncia del maestro, al intentar imponer condiciones ajenas al contrato...
El escrito que publicó el ABC el día 24, referente a Juan José remitido por la Dirección de Música, está pleno de falsedades. Que el director general de Música me dirigió una carta asegurando la presencia de Juan José en cartel un período aproximado de cuarenta y cinco días, es verdad. Que “en un borrador” de contrato se habló de que mi obra estaría en cartel tantos días como Doña Francisquita, también es verdad. Pero en el contrato definitivo no se decía tal cosa. Se decía que el Departamento se compromete a representar durante un número de días no inferior al previsto para cada una de las dos obras programadas. Y esto es lo que han tratado de incumplir y lo han conseguido. Las dos obras con las que Juan José se tenía que repartir la temporada eran Francisquita y Marina. La duración de la temporada iba a ser ciento cuarenta y cinco días, desde el quince de noviembre hasta el ocho de abril, y según lo convenido correspondía a cada título cuarenta y ocho días.
Desde el principio me di cuenta de que alguien estaba jugando sucio y trataba de modificar las fechas correspondientes a Juan José.
Dado que mi obra no precisaba de coro ni de ballet, yo propuse que, con el fin de evitar gastos inútiles, Juan José debería ir la primera o la última, pero no en medio de ls otras obras. Pero no lo conseguí. Sin duda, algunos intereses creados lograron que mi obra fuese en seundo lugar, para que así la compañía titular cobrase toda la temporada. Emparedando a Juan José entre dos títulos, ya se encargaría alguien de darle un bajonazo a tiempo y quitárselo de en medio.¡Y así lo han hecho! Han incumplido el contrato, me han atropellado, pero todavía pude retirar mi Juan José a tiempo y cantarles las verdades.
Esa fue para mí una gran satisfacción, como lo es el no volver a verles el pelo. En el escrito publicado por el ABC, al que me estoy refiriendo, hay un parrafo que dice:”Y la chispa saltó cuando Sorozábal presentó una autocrítica de su obra para incluirla en el programa de mano, en la que se vertían conceptos que los organismos ministeriales consideraron injuriosos...”Todo es falso, Yo no presenté una autocrítica. Por el contrario, mi ayudante, don José de Luna, me pidió muchas veces que la publicara, y no quise hacerlo.
Siento muchísimo que el público no haya podido conocer mi obra ni escuchar a los magníficos intérpretes, que iban a hacer una auténtica creación. Estoy seguro de que el éxito hubiera sido grandioso, apoteósico...
Para todos ellos, sin excepción, mi felicitación y profundo agradecimiento por el interés, maestría y entusiasmo que han puesto en su trabajo y mi promesa de que si en alguna otra ocasión puedo por fin estrenar esta desdichada obra, contaré con todos ellos.
Estoy intentando seguir subriendo lo que queda de capítulo, pero ando sin internet en casa, esperar unos días. Quien pueda no debería de perdérsela.
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