Una cosa es ambientar la ópera en Boston, en Estocolmo o en el planeta de los simios.
Otro tema es la versión de
Un ballo in maschera, como
Gustavo III. Es cierto que la censura de la época obligó a Verdi a trocar un monarca sueco, por un conde inglés, con una parada intermedia en Pomerania, bajo el título de
Una vendetta in dominò. Nada nuevo para el compositor, ya le había pasado en
Rigoletto.
Los suecos tradujeron el texto, e hicieron algunas representaciones de
Gustavo III, también en Inglaterra y USA, pero siempre con la misma partitura del Ballo. Tan sólo se necesitan algunos cambios en los nombres de los personajes, y eliminar referencias a America. Por ejemplo, el moribundo debe cantar "Addio, diletta Amelia" en lugar de "Addio, diletta America".
Pero en Göteborg, hace unos años, se propusieron "reconstruir" lo que habría sido ese
Gustavo III. Lo que resultó es una mezcolanza de la partitura del Ballo, de manucristos de Verdi sobre Gustavo III/Una vendetta in dominò, y el trabajo de varios musicólogos, que incluso llegaron a componer algunos compases. El resultado se grabó en este CD:
que resulta muy interesante de escuchar y comparar con el Ballo.