Wimsey escribió:
Piensa que Wagner pide, entre otras cosas para el Anillo:
- Que un barítono-bajo se transforme en rana.
- Pasar de una escena en el fondo del río a una en las montañas sin bajar el telón.
- Un par de gigantes y otros tantos dragones.
- Caballos voladores.
Que también son elementos que podemos hacer mejor en 2007 que en 1870.
Saludos.
Pero eso es otra cosa... De hecho, hoy en día tampoco las hacemos bien, y no se harán perfectas hasta que no se cree un "Parque jurásico wagneriano". Pero es teatro: lo que importa es dar esa impresión, con los medios que tengamos.
Lo de mamoncito en cambio se refiere a la música, y ahí él pretende hacer algo perfecto, entendido como exactamente lo que quería el compositor, cosa que no se ha podido hacer hasta hoy: ni hace 50 años ni en la propia época de la composición. Una cosa es hacer una obra difícil que sólo los mejores directores, cantantes, orquestas, solistas... pueden tocar (reto que han propuesto una mayoría de los compositores), y otra componer cosas con el objetivo de que dentro de 150 años se puedan tocar bien, y que hoy no pueden sonar: no funcionan, son erróneas. ¿Un compositor, que se preocupa tanto por que todos los elementos de la partitura funcionen, se puede resignar a eso? Bartok y Brahms hacían métodos para piano, pero ellos mismos tocaban sus obras y sabían que se podían tocar: Bartok hacía el Mikrokosmos entre otras cosas porque era profesor de piano, y por incluir en la formación de los alumnos música actual, más que para preparar a los pianistas del siglo XXI que son los únicos que pueden tocar sus obras y no ultrajar al compositor... Si yo hubiera sido un compositor habría intentado que no estrenasen mis obras mis inútiles contemporáneos.
También me pregunto quién c... puede seguir al pie de la letra las indicaciones de metrónomo de Berg o de Schönberg (por cierto, que Berg elegía a veces las indicaciones de metrónomo por ser números o proporciones que le gustaban porque encajaban con las letras de su nombre). Y si no sigues exactamente las indicaciones del compositor entonces estás incumpliendo órdenes: interpretando una traición.
Lo de comparar a los músicos anteriores con el Alfa Romeo de Fangio o con los conocimientos físicos de un Neanderthal, son comparaciones que no dicen nada, porque la música funciona de forma distinta. Es como si yo digo que tú eres mejor músico que Wagner: al fin y al cabo, el probe Wagner no conocía el dodecafonismo.
Y no sé por qué parece que para defender una nueva edición crítica y la labor de un director de orquesta (que pueden ser formidables ambos), haya que poner a la altura del betún a toda la música interpretada, sentida y gozada durante tantos años.