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El de Paisiello, para ser preciso. Compré en Budapest la versión de Hungaroton de "Il barbiere di Siviglia" de Giovanni Paisiello atraido tanto por el precio (once euros, aproximadamente) como por establecer la pertinente comparación entre barberos.
Supongo que muchos no conocereis la obra, por lo que me permitiré daros mis impresiones más de la obra misma que de la versión discográfica.
Curiosamente, las tesituras vocales de los personajes son casi idénticas en el caso del conde, Bartolo, don Basilio y Figaro. Por lo que a Rosina se refiere, y no olvidando que ha sido abordado por todo tipo de tipologías vocales en el caso rossiniano, en el de Paisiello la apuesta es por una soprano lírica-ligera que podría cantar la Rosina contraria.
En el caso de Paisiello no aparecen personajes secundarios de Rossini como Berta, el oficial y el criado de Almaviva (el de la serenata, que no me acuerdo el nombre), apareciendo, sin embargo, dos criados de Bartolo (el de los estornudos y el de los bostezos) que dan lugar a la escena más hilarante de la ópera de Paisiello, con la frustrada conversación entre amo y criados. Así mismo, aparecen el notario y el alcalde, al final de la obra en la boda de los protas.
La obra de Paisiello tiene una duración de 120 minutos, sensiblemente inferior a la de Rossini y está planteada en cuatro actos.
Coinciden la serenata inicial, el ofrecimiento de la calumnia a Bartolo, los folios y "el tamburo", la enfermedad de don Basilio y las escenas del conde, tanto la borrachera como la clase de música.
La obra de Paisiello da mucha más importancia a la "inutil precaución", que aparece mencionada en distintas ocasiones como advertencia al viejo verde.
Sin embargo, Paisiello resuelve mal la lección de música (la que se hace con el aria de "l'inutil precauziones") que desarrolla en exceso hasta cortar la trama.
Paisiello resuelve mejor la cuestión de las cartas y nos lo sirve de forma más clara. Siempre he credio que en Rossini la cosa queda pelín confusa.
En definitiva, una ópera a recuperar y a escuchar. Os animo (io, wagneriano confeso) a que, si teneis oportunidad, os deis el gustazo.
Por último, la version recoge nombres conocidos del canto húngaro: Gulyas (tenor, pelín justito), Josef Gregor (basso bufo, sin graves), Sandor Solyom-Nagi (habitual de Bayreuth, que hace un Basilio rotundo) o Istvan Gati, un Figaro adecuado.
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