scaramouche98 escribió:
La Logse-ESO ha hecho muchísimo daño, pero los resultados no serían tan espeluznantes si los padres tuvieran presente que la escuela está para impartir conocimientos, pero no para educar: Para eso están los padres.
No comparto su opinión al respecto de que la escuela como institución deba ceñirse únicamente a los contenidos y no a la cuestión pedagógica.
Considero que lo que nos encontramos en la escuela hoy en día no es muy distinto de lo que sucede en la calle, en el parque, en el supermercado y/o en la televisión. Realmente el entramado social es tan complejo que cualquier análisis sociológico del mismo resulta harto complicado.
Intuyo que la cultura del "zapping" ha influido mucho en la capacidad de atención de nuestros alumnos; la escuela se ha convertido prácticamente, y no por voluntad propia, en un espacio publicitario - en cuanto se topan con un "anuncio" (tema o asignatura) que no les interesa, se cambia de canal.
Las identidades que emergen de la propia Cultura Visual, con la que los alumnos interactúan, apuestan por valores muy distintos a los de épocas precedentes. El problema radica en que los adultos ( y con ellos los padres) no somos conscientes de esos cambios que se van generando y presentamos un modelo que no conecta con sus intereses.
Con ello no quiero decir que haya que hacer de la escuela un "self-service", pero probablemente sí que haya que cambiar cosas no sólo en el entorno familiar sino también en el escolar. Personalmente, apuesto por una renovación metodológica, por dar mayor importancia a la manera en que se organizan los estudios que a los contenidos que se vehiculan.
La ópera se me presenta como un paradigma perfecto para llevar a cabo esa transformación. Como Arte Total, reúne diversas manifestaciones artísticas en sí misma que hacen del conjunto un universo inacabable de infinitos matices y aspectos.
¿Acaso cuando asistimos a una función de ópera nos enseñan primero la escenografía, otro día escuchamos sólo al tenor, más tarde a la soprano...y por último a la orquesta? No. Todo se presenta como un todo (perdonen la redundancia) aunque podemos también prestar atención a los detalles.
En esa línea creo que habría que plantear la nueva educación, no como una infinidad de asignaturas inconexas y departamentalizadas, y muchas veces sin relación alguna entre ellas...
Me da la impresión de que la dirección correcta residiría en apostar por dar respuesta a problemas comunes desde todas las disciplinas.
Para ello hay que cambiar muchas cosas. La primera, desde mi punto de vista, es pensar que otorgar más horas a Lengua y Matemáticas pueda mejorar la situación.
¿Acaso no se constata que la era de la imagen es un hecho irrefutable? ¿Que lo visual va desplazando a lo textual? Miren ustedes el lugar que ocupa el hecho Visual en nuestros institutos y podrán entender quizás como resulta, no del todo, sorprendente que un alumno haga de La Traviata una narración-sinopsis a modo de culebrón.