Simon Boccanegra escribió:
Bramante escribió:
Simon Boccanegra escribió:
no llego a entender el punto.... cuál es el interés en los cashets ?
Anda que... la preguntita se las trae. Ahora de qué vas? de artista puro, no contaminado, que lucha contra el materialismo corrosivo?
para nada, tan burgués como el que más
pero siempre me enseñaron que hay cosas que son parte de la intimidad de cada uno.... cuánto cobra, y cuánto gasta en cada cosa, forma parte de esa intimidad

.....
no sé, salvo en el caso concreto de políticos, que cumplen una función pública y siempre están bajo la lupa, no veo que nadie pregunte (ni cuestione) cuánto cobra cualquier otro profesional.... un abogado, un médico, un carpintero, un chef.... no sé cuánto cobran ni me interesa.....

.... por eso me llama la atención el interés.... (que no es solo con los artistas líricos, reconozco.... también hay un cierto morbo popular por los cashets de los actores)

Simón, tienes razón en parte de lo que dices, pero también hay que tener en cuenta que las actividades con fuertes subvenciones públicas deberían tener una transparencia total, aunque parece ser que en algunos teatros todo ese tema es bastante oscurantista.
Por otra parte, y esto no va dirigido a tí si no a los que piensan que se cobra demasiado dinero, es fácil pensar eso sin tener en cuenta varios aspectos, de los que enumero algunos:
- Un cantante consolidado ha de costearse permanentemente dos residencias. Una en la que guardar todas las cosas con las que no puede cargar allá por donde vaya (piano, partituras, colección de música, ropa...) y otra para vivir allá donde esté trabajando en cada momento. Con el agravante de que un alquiler para sólo un mes en una ciudad cuesta al mes el doble que un alquiler a largo plazo (en una ciudad grande, un apartamento pequeño para sólo un mes es raro que baje de 1.000 euros).
- Un cantante empieza a ganar dinero relativamente más tarde que el resto de profesiones, y hay que tener en cuenta que el dinero que ganamos al principio de nuestra vida es el más valioso, porque el tipo de interés compuesto hace que 1.000 euros ahorrados a los 25 años sean muchísimo más que 1.000 euros ahorrados a los 40.
- Un cantante concentra sus ingresos en un número menor de años, salvo raras excepciones estilo Kraus o Domingo: mientras un fontanero o un médico tienen carreras de 40 años es raro que la de un cantante pase de 20.
- Por esta misma razón, fiscalmente son tratados injustamente: mientras un profesional estandar difiere sus ingresos a lo largo de muchos años, un cantante concentra sus mayores ingresos en unos años clave, lo que le hace llegar a los tipos máximos del IRPF, con la consecuencia de que pagará muchos más impuestos que un médico que gane lo mismo a lo largo de su vida.
- La agencia de representación se lleva un % de esos ingresos.
- Si quiere seguir rindiendo a gran nivel deberá seguir formándose a lo largo de su carrera; ello le obligará a muchos desplazamientos para encontrar a alguien que pueda enseñarle algo más, frecuentes estancias, por ejemplo, en Italia para pagarse clases regulares con profesores realmente caros, etc...
- El modo de vida de un cantante supone un sacrificio que impide tener una vida estable e implica una incertidumbre futura constante, pues no sabe qué será de su vida dentro de cuatro años, sobre todo si su voz empieza a flaquear.
- Mientras un cantante está estudiando ve a todos sus amigos empezar a trabajar, ser independientes y poder pagarse sus caprichos, cada uno a la altura de sus posibilidades. Los ve salir noche sí y noche también de juerga mientras él tiene que cuidarse y descansar. Los ve marcharse de turismo a Grecia, Marruecos o Irlanda mientras él tiene que gastar sus escasos ahorros en cursos de verano y audiciones.
En fin, que es fácil escandalizarse al enterarse que un cantante normalillo gana 5.000 por función sin tener en cuenta muchísimos factores que hacen que no se pueda comparar su vida con la de un profesional normal.
