El Conde en la Luna escribió:
Una pequeña anecdota de los conciertos de la OSPA en Oviedo:
La gente tiene la costumbre de aplaudir a todo el mundo cuando salen al escenario, es decir sale la orquesta y la gente aplaude, un poco mas tarde sale el concertino y la gente vueve a aplaudir y -ahora viene lo bueno-, un poco despues de la salida del concertino, apareció un señor con una partitura bajo el brazo al que el publico (no se si decir "el respetable") acoge con una ovación.
El tio deja la partitura sobre el atril del director y se va.
!! Era un empleado del auditorio ¡¡
Jeje, algo igual me pasó a mí en un "Ascanio in alba"en versión de concierto: entró un empleado a poner botellas de agua para los solistas y la gente comenzó a aplaudir. Y bueno, cuando vieron cual era su verdadera misión en la vida ya se tomó el asunto en broma y le aplaudieron todavía más fuerte.