Bramante escribió:
A mí lo que me preocuparía es que todos estuviéramos de acuerdo. Más aún, lo que me preocuparía es que no estando de acuerdo no se dijera en el foro por miedo al que dirán o a que te llamen retrógrado o modernillo. Me parece muy importante que cuando a la panda de retrógrados de Oviedo no le gusta una obra se expresen como lo hacen, al igual que cuando hablamos de La Favorita salgas tú y digas que vaya tostón y camelo. Esas reacciones, en esos términos, dan lugar, a veces, a discusiones tan interesantes como las de este hilo, al menos para indocumentados como yo. En este hilo he aprendido términos tan interesantes como el de la textura musical, lo que para mí es más que suficiente.
Así que VIVA LA DIFERENCIA Y QUE SE MANIFIESTE.
Creo que deje claro desde el principio que noi quiero convencer a nadie -y menos, a dos que yo me se- de que "hay que" disfrutar de una u otra ópera. Allá cada uno con sus gustos y sus inquietudes.
Yo quería plantearlo desde una perspectiva más general. Si programamos siempre Verdi, Puccini y Rossini, la ópera se nos muere. Estoy convencido. Y lo mismo ocurriría si solo se pusiera Mozart y Wagner.
Gritamos ¡¡viva la diferencia!! y sin mebargo sonos esclavos de décadas de "ópera italiana del XIX". Solo muy recientemente hemos empezado a programar otras cosas.
Por ejemplo, el Wagner que ahora parece que está en todos los lados, ¿donde ha estado durante los años 1950/2000 en Bilbao u Oviedo? En el más absoluto olvido. Por lo tanto, querer suplir medio siglo de carencias por una gran función de, pongamos por caso, "Lohengrin" es imposible; eso sí, nos enseña el camino. Y lo mismo con Janacek, Britten o Shostakovich.
Y amigo almaviva, me parece extremo comparar "Wozzeck" con un helicóptero. Entiendo que no guste pero "Wozzeck" no es una obra maestra porque a cuatro progres de tres al cuarto nos interese, sino porque Alban Berg es un músico como la copa de un pino.
Aún recuerdo la primer vez que escucha esta ópera. Fue un shock, no solo por la extrema dureza de la música para aquellas orejitas virginales, sino por la historia misma. Su impacto no lo fue tanto por la "claridad musical" sino por otras sensaciones que me impactaron fuertemente: dramatugia de la obra, los personajes, la orquesta y su música, etc. Hoy, "Wozzeck" es para mí, además de la gran ópera del siglo XX, puro canto bello.
Tambien discrepo de calificar de arte muerto a la ópera bel cantista (para que nos entendamos). Las óperas de verdi o de Rossini son arte y cada función es una obra de arte pero... si solo programamos esta limitada parte del arte total que es la ópera estamos matando la ópera. Ese es mi miedo:
que convirtamos a la ópera en arte muerto de tanto restringir el acceso al mismo a los títulos de siempre.