Yo pasé el puente de la Inmaculada en Albión y aprovechando que el Támesis pasa por Londres asistí a la representación de
Carmen.
La Antonacci es más que guapa; una mujer de belleza recia, agresiva. Físicamente, es una Carmen ideal. El vestuario, además, favorecía esa adecuación al máximo.

En la primera escena, Don José caía rendido a sus pies, y a mí me hubiera pasado lo mismo. Si se cierran los ojos y su seducción debe ser puramente vocal, sin embargo, algunas carencias se hacen evidentes. Mucho más convincente el 'Prés de ramparts de Séville' que el 'L'amour est un oiseau rebelle' . De hecho, el resto de la ópera ni siquiera llegó a la altura de esas primeras arias. No creo que Antonacci encuentre nunca la voz para Carmen. Es una pena. A un amigo inglés, que compartía conmigo la opinión sobre su vocalidad, ni siquiera le parecía una actuación sensual. Pero ya se sabe que los ingleses tienen la sangre de horchata.
Me sorprendió favorablemente Jonas Kauffmann, pero tal vez es que no esperaba mucho de él. Amsellem plana, plana, plana. Era la segunda vez que la escuchaba en Micaela ( la otra en una representación por TV con Beatrice Uria-Monzon ) y fue capaz de hacerlo todavía peor que la primera. No sé que le ven algunas personas a esta chica. El público hasta le aplaudió mucho al final. El Escamillo mejor ni comentarlo.
La producción, dejando aparte el vestuario que era fantástico, fría y sosa a más no poder. Como la dirección de Pappano; sería por ir a juego.
Da la impresión que no disfruté de la representación, pero en realidad sí lo hice. Me gusta tanto
Carmen que la podría tocar la banda municipal y pasaría un buen rato con ella.