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Volvi a caer. Ya teníamos a los de Ópera 2001 en Vitoria y volvi a caer, pensando que alguna vez sonará la flauta, y está vez sonó.
No voy a insistir en los temas de siempre: miniorquesta, timbales en el palco, director mecánico, etc. Solo quiero detenerme en los cantantes, que hubo de todo. Lo haré valorando de lo malisimo a lo esperanzador.
Giancarlo Tosi "perpetro" Dulcamara. No hay calificativos. O si: mugidos, alaridos, gritos, susurros, jadeos, saltitos,... pero canto, lo que se dice canto...
Este señor cantó hará unos seis años el Bartolo mozartiano en la ABAO y esta organización tuvo el valor de poner en el doble CD resumen de la temporada su "Vendetta". Indescriptible. Pues seis/ocho años despues este señor no tiene ni un miligramo de voz. Canta con tres notas centrales y, en cuanto a afinación, ayer aprendí que Donizetti es el precursor del atonalismo. Execrable.
Anuncian "McBeth", de Verdi, para febrero y con Tosi de Bancquo. Si de bufo tiene un disimulo, de serio no me lo quiero ni imaginar.
Michelle Govi hizo un Belcore bastante frustrante. El anterior ya es veterano pero este "parece" joven y sin embargo sus limitaciones técnicas eran muy evidentes. Frases cortadas, un forte perpetuo, etc.
Roberta Matelli es la mezzo del gupo y lo mismo hace Amneris que Gianetta. Tiene la voz cuarteada y en el agudo se resquebraja evidentemente. En los concertantes su voz destacaba y de forma negativa.
Linda Campanella es la típica soprano jilguero que hizo una Adina más que solvente. En cuanto el tenor termino su aria famosa se picó e inicio una serie de "variaciones sobre fragmentos de Adina, de L'elisir d'amore" que coronaba con sobreagudos, metaagudos e hiperagudos que fueron la delicia del respetable.
De todas maneras es una cantante suficiente y su Adina gustó mucho.
La gran sorpresa, esa razón por la que vas a estos conciertos fue nuestro Don Garpar de la Coinfo II, Jon Plazaola. Ya se sabe que esta compañía anuncia dos cantantes por papel, así que no hay forma de saber quien te toca. Me enteré de la prsencia de Plazaola ya dentro del teatro y, desde luego, fue una gratísima sorpresa.
Su voz no es grande pero tiene un gusto exquisito cantando: pudimos entender que existe la media voz, tambien el falsetone, el filado, además de apreciar un timbre "a lo Bros" que me dejó un gran sabor de boca. Su "Una furtiva lagrima" fue lo mejor que he oido a esta compañía en diez años, con distancia sideral.
Espero que Plazaola acierte con la planificación de su carrera y que tenga alguna oportunidad.
El coro femenino tenía un pase; el masculino era un horror.
Respecto a la escenografía -que era de la mezzo- sigo sin saber de qué iban vestidos los cantantes: belcore llevaba un embudo en la cabeza, Nemorino y Adina algo así como una semilla vegetal que les cubria el cabello y que era, por supuesto, verde. Dulcamara parecía más Oroveso o Asuranceturix.
De todas formas, mereció la pena. Sin llegar a disfrutar a tope, hubo momentos muy interesantes.
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