Sieglinde escribió:
Yo lo más borde que he contestado por algo similar fue algo como:
"Señora, ¿le molesta la música para hablar?"

P.D.: Si es que estas cosillas, en el fondo, le dan sal a la vida

En el Auditorio Nacional de Música de Madrid (en el mundillo lo llaman "el tanatorio") llegaron a poner en la entrada unas bandejas con gominolas de sabores y colores variados a modo de evita-toses. Falló porque los mismos que tosían se llenaban los bolsillos con ellas. Decían las lenguas malas que hasta hacían colas para cogerlas. A los 5 minutos de abrir ya no quedaban. Y no reponían hasta el descanso. Con lo que llagabas a probarlas sólo en caso de que tuvieras una entrada cerca de la puerta o de que hubiera descanso.
Esto ocurrió a raíz de una actuación de Carlo Maria Giulini (no sé con qué orquesta. A mi me lo han contado) en la que harto de las toses, paró el concierto y dijo algo así como: "Aquí arriba estamos 75 músicos, 50 cantantes de coro y yo. Y nadie tose".
Yo también me arrepiento mucho de haberle dicho a una señora de mi lado:” ¿Lo de su tos no será algo contagioso no?. Es que yo he venido sano”. Ella me contestó: “Oiga: esto es el gallinero. Si lo quiere usted oír mejor se va al patio de butacas”. Y ya no me atreví a seguir. Llegué a plantearme si eso podría ser una artimaña para promocionar las entradas caras en el concierto del domingo por la mañana, que es fuera de abono y a mitad de precio.
Pero me arrepiento mucho porque la pobre señora cambió de sitio tras el descanso.
Saludos a todos