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Saludos.
Soy de la opinión que cualquier versión de cualquier cosa sea arte o un producto industrial tiene, por principio, que aportar algo, lo que sea pero algo. Puedo estar de acuerdo en que las mezclas de compositores clásicos con formas del pop, jazz o cualquier moda actual, aportan divulgación, pero esto en el 99% entra en contradicción con la calidad, Wagner Mozart o Bach * no son mejorables, a partir de ahí solo se podrá crear un producto de inferior calidad. Otra cosa bien diferente es la capacidad de este" sub-producto" para alcanzar una difusión que el original por desgracia nunca tendrá.
Ejemplos gráficos: Pollo de corral versus pollo explotación intensiva, automóvil alemán versus automóvil coreano.
Reconociendo que efectivamente existen barbaridades que deberían estar tipificadas en los códigos penales, otras simplemente son un medio para que algún listo haga unos eurillos, pero si consiguen que alguien se acerque a la opera, ni tan mal. Reconozcámosles aporte.
Otra cosa es cuando se pretende hacer fusión, entendiendo como tal, crear un producto nuevo utilizando la mezcla, la influencia, los matices o la técnica de diferentes formas musicales. En mi opinión es aquí donde se pueden encontrar éxitos a la hora de lograr el objetivo, pero también los mayores fracasos.
Ejemplos gráficos: Si a un filamento le aplicamos un voltaje se ilumina pero si lo encerramos en una ampolla de cristal con un gas inerte tenemos una bombilla. Si juntamos una moto con una Txalupa nunca tendremos una moto anfibia.
Todo esto es solo una opinión.
* No se entienda que otros compositores si lo son.
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