Sigamos
" No creo que el público basiliense se percatara de las alusiones a figuras de la historia reciente española (los bonsáis de Felipe González, el bigote de Aznar, el tiro al aire de Tejero) que menciona la periodista Lourdes Bourgadas en su artículo de EL PAÍS.
http://www.elpais.com/articulo/cultura/ ... cul_8/Tes/ Yo tampoco pensaba en Felipe González cuando durante el dúo Philippe-Posa (final acto segundo) iban llenando el escenario de bonsáis. Lo que pensaba es: claro, como la siguiente escena es en los jardines de la reina... Seré boba!
Durante esta escena, en un momento dado, aparecen unas manos entre los bonsáis, Posa tira de ellas y emerge un supuesto cadáver (político) de la tierra que cubre el escenario. Muy logrado, por cierto (era un extra de carne y hueso, no un muñeco) y muy en el contexto de lo que están cantando, "la paix du cimetière...".
A propósito del escenario y la tierra que lo cubría y por la que en algún momento dado casi todos acababan arrástrandose, pobrecillos: el decorado multiusos consistía en unas estructuras de mecanotubo pintadas de colorines con vegetación de plástico al fondo, un tigre disecado, una jaula en la que se iban encerrando los distintos personajes y diversos objetos de mobiliario que iban cambiando en cada acto. En lo alto un rótulo enorme FELIPE II, así, es español.
Pero como lo prometido es deuda, sigamos con las perlas:
En el cuarto acto:
Los pobres herejes desnudos siguen de rodillas en el escenario (en una noche vi más penes que en toda mi vida. Por cierto, los suizos o están muy bien dotados o los habían escogido adrede. Esto último que no lo lea mi marido). En el centro una cama con baldaquino donde descansa Elisabeth, a la izquierda una bañera antigua con agua. El ángel exterminador despacha a los herejes clavándoles un puñal en la nuca a modo de improvisado garrote vil. Entra el rey, se abre la bata, se baja los calzoncillos y viola a la reina (que no forcejea ni se inmuta) mientras entona el "Ella jamás me amó.." Todo esto en presencia de Éboli. Terminada la faena, no el aria, se mete en la bañera y Éboli le frota la espalda y demás. Termina de cantar y sale del baño.
Entra el Gran Inquisidor (vestido) con la voz cascada. Dúo. Sale. Elisabeth despierta y pide justicia por algo que le han robado. En esto se frota en el bajo vientre y el camisón se tiñe de rojo; le han robado el virgo (en el disco era un joyero con el retrato de Carlos) El rey saca de los pelos al infante de debajo de la cama. "Adúltera" le espeta y poniéndole una almohada sobre el rostro arremete a puñetazos contra ella (otro tema más: mujeres maltratadas). "Socorred a la reina!" Ni caso. Cada uno a lo suyo. Por fin se quedan solas Isabel Y Ana de la Cerda (así se llamaba la princesa de Éboli). En una escena con connotaciones lésbicas y sadomasoquistas la malvada princesa le confiesa sus crímenes a la reina mientras la sobetea (no tiene mucha pinta de estar arrepentida). De repente y sin venir a cuento, se invierten los papeles: "Entregadme vuestro crucifijo. Antes del nuevo día deberéis escoger entre el claustro o el exilio". Ahora la reina es la mala, y para demostrarlo le arranca los ojos y se los come mientras la pobre canta "Oh don fatal..."
Carlos se ha vuelto ha meter en la jaula. Aparece Posa, le disparan en la rodilla, Éboli (no le habían sacado los ojos?) lo ata a un poste y le clava un puñal repetidas veces mientras el pobre canta la segunda parte de su aria. Por fin expira.
Entra el rey y sus guardaespaldas, se enfrenta a su hijo y lamenta la muerte de Posa "Quién me devolverá a este hombre..."
Los estudiantes se rebelan. Barricada con coches. El Gran Inquisidor salva la situación.
En el quinto acto:
Isabel es ahora una estudiante/terrorista. Durante su aria "Tu que conociste las vanidadades de este mundo..." se restriega lascivamente contra el cadáver de Posa. De su mochila saca un cinturon de explosivos y se lo coloca a Carlos en la cintura a la vez que le entraga el móvil que los hará detonar...Al final del dúo "hasta pronto en un mundo mejor..." el rey y el gran inquisidor prometen un doble sacrificio, pero retumba una voz del más allá. Es el fantasma de Carlos V? No, es una drag-queen con taconazos y tocado de plumas!!! No importa, para Carlos ya es demasiado tarde. Aprieta el botón... "