Gustav Mahler: Des Knaben Wunderhorn
1. Cronología
En 1888 Mahler descubre en la biblioteca de unos amigos la antología de Lieder populares de von Arnim y Brentano titulada Des Knaben Wunderhorn. El compositor escribirá veinticuatro Wunderhorn Lieder, incluyendo los que figuran en las sinfonías segunda, tercera y cuarta, con lo que esta obra inspirará la totalidad de su producción liederística entre 1888 y 1901, si exceptuamos el canto con texto de Nietzsche de la tercera sinfonía.
Primero compondrá un primer grupo de nueve Lieder con piano, que se conocen como Lieder aus der Jugendzeit.
En 1892 compone cinco grandes Wunderhorn Lieder con acompañamiento orquestal, aunque en un primer momento aparecen en reducción para piano. Estos Lieder serán: Der Schildwache Nachtlied, Verlor’ne Muh, Wer hat dies Liedchen erdacht, Das Himmlische Leben y Trost im Unglück.
El año siguiente, al mismo tiempo que compone su segunda sinfonía, termina el Lied Antonius von Padua Fischpredigt, con una sustancia musical casi idéntica al Scherzo de esa sinfonía. Ese mismo año compondrá también Rheinlegendchen y Das irdische Leben.
Tres años más tarde, durante la composición de la tercera sinfonía, volverá de nuevo a los Knaben Wunderhorn para componer Lob des hohen Verstandes, en la que se venga, con mucho humor, de la maldad universal de la crítica con respecto a su obra.
En 1898 Mahler escribe tres nuevos Lieder durante la convalecencia de una operación: Lied des Verfolgten in Turm, Wo die schönen Trompeten blasen y Revelge, aunque de éste último escribirá sólo un borrador que terminará el año siguiente y que Mahler mismo consideró como el más bello y el más exitoso de todos los Wunderhorn y además “el más importante de todos sus Lieder”.
En 1901 volverá por última vez a los Wunderhorn para componer Tambourg’sell mientras trabaja en los Rückert Lieder y en la quinta sinfonía.
2. Primeras audiciones
Después del desastroso estreno de la primera sinfonía en Budapest, Mahler se resigna a componer “para su biblioteca”. En 1893 en Hamburgo consigue persuadir al director Julius Laube de que incluya obras suyas en uno de los conciertos populares que organizaba regularmente. El concierto tuvo lugar el 27 de Octubre de 1893. La segunda parte estuvo consagrada a la Primera Sinfonía y durante la primera parte tuvo lugar el estreno de seis Wunderhorn Lieder: Das himmlische Leben, Verlor’ne Muh y Wer hat dies Liedchen erdacht fueron interpretados por Clementine Schuh-Proska; Der Schildwache Nachtlied, Trost im Unglück y Rheinlegendchen (titulados drei Humoresken) por Paul Bluss. Los Lieder fueron muy aplaudidos y Rheinlegendchen fue bisado. En noviembre del mismo año Mahler será invitado a dirigir en Wiesbaden los tres Humoresken, que esta vez se titularon Drei Gesänge aus “Des Knaben Wunderhorn”.
Hasta 1900 los Lieder no volverán a ser interpretados con orquesta, por Selma Kurz con la Filarmónica de Viena, que cantará tres de ellos (Verlorne Mühe, Das irdische Leben y Wo die schönen Trompeten blasen).
3. Comentario
Los Wunderhorn Lieder son canciones sinfónicas de dimensiones vastas, en el mismo estilo que la Segunda y Tercera Sinfonía, y fueron concebidos para orquesta por lo que pierden bastante al ser interpretados con acompañamiento pianístico. Lo que escuchamos en la orquesta no es meramente un acompañamiento, sino música verdaderamente sinfónica en lo que respecta al color, la textura y la integración de la orquesta con la voz.
No constituyen propiamente un ciclo, sino más bien una colección con elementos comunes: el estilo de los poemas, los temas literarios, la atmósfera, una expresión honesta y directa, un lenguaje musical plagado de elementos populares... cuyo orden de interpretación se corresponde más o menos con el orden de su composición.
En estos Lieder, más elaborados que los de Juventud, Mahler muestra una completa identificación con el universo naïve y colorista de los poemas, en los que descubre una imagen del hombre y su destino en el mundo, una imagen a la vez humorística y trágica, e incluso una visión filosófica y mística de la condición humana, más profunda, más universal que la de la mayoría de los poetas románticos.
Mahler dijo de estos poemas que eran “esencialmente diferentes de cualquier otra clase de poesía “literaria”, al ser más naturaleza y vida – esto es, las fuentes de toda la poesía – que arte”. Le atraían además por la abundancia de música latente en sus palabras.
Esta relación íntima con los textos hacía que Mahler se sintiera libre para adaptarlos a sus necesidades artísticas, y así incluso en los que tienen forma estrófica los cambios de emoción están matizados con sutiles cambios en la armonía o en el color orquestal.
Los Lieder se pueden agrupar en tres tipos. Primero, las canciones militares que contienen marchas y la imaginería de soldados y de la guerra (Revelge, Der Tambourg'sell, Der Schildwache Nachtlied, Wo die schonen Trompeten blasen). Luego están las canciones de amor (Verlor'ne Muh, Trost im Ungluck, Das irdische Leben, Lied des Verfolgtem in Turm, Rheinlegendchen). Por último están las canciones humorosas que tratan sobre distintos temas con ingenio, ironía y sarcasmo (Wer hat dies Lieder erdacht?, Lob des hohen Verstandes, Des Antonius von Padua Fischpredigt.).
Son posibles otras agrupaciones por temas. Por ejemplo, recuerdo un recital de Thomas Hampson en el que los agrupó como “Fábulas y Parábolas de la Naturaleza y el Hombre”. En este grupo aparecían los poemas que hacen comentarios mordaces sobre la naturaleza humana, disfrazada como acciones de pájaros y animales. Otro grupo era “Guerra, pérdida y muerte”, a las que Hampson llama “canciones de amor negativas” porque no son ni optimistas ni sentimentales. Y el último grupo “Trascendencia de la Vida”, en el que incluía canciones como Lied des Verfolgten im Turm o Wo der schönen Trompeten blasen.
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Der Schildwache Nachtlied un centinela piensa en su amada lejana, y se lamenta con impotencia por no poder determinar el curso de su propia vida. Mahler le añadió un subtítulo muy descriptivo a esta canción “Una escena de la vida militar”. Para la música adaptó esbozos que había compuesto hacia 1888 para una ópera que había empezado en colaboración con Karl von Weber, con el que ya había trabajado para completar Die drei Pintos.
Verlor’ne Muh es un diálogo entre un chico y una chica, y el primero no quiere nada de lo que la segunda le ofrece ansiosamente. Es una canción cuyo encanto reside en su ligero cinismo e ironía.
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Wer hat dies Liedchen erdacht Mahler hace una burla amable del estilo folclórico tradicional alemán. La canción, como la anterior, utiliza un ritomo de 3/8. Es una típica escena rústica con música de aparente simplicidad, lo que contrasta con los otros Lieder. Sin embargo esta simplicidad es aparente, porque la línea vocal es muy complicada, con dos largos e intrincados melismas que imitan las figuras que se escuchan en las cuerdas y los vientos.
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Trost im Unglück Mahler satiriza tanto el amor como la vida militar. Se trata de un brusco y pomposo dúo entre un húsar y una muchacha, en el que ambos afirman que pueden pasar muy bien sin el otro. Cada vez que interviene el soldado, la música es una parodia de ritmos militares, se escuchan fanfarrias y toques de tambor.
Des Antonius von Padua Fischpredigt es una sátira de un sermón de San Antonio a los peces, que dio cuando encontró su iglesia vacía. ¿Representa el santo a Mahler y los peces al público vienés? If so, Mahler seems to be having one over on himself. La canción introduce a San Antonio con fagots y los otros instrumentos de viento también parecen mofarse de un modo amable de él. La sátira aparece clara en las melodías burlescas y en los aullantes solos de clarinete. Pero claro, San Antonio hace un sermón brillante, los peces están hechizados, aunque cuando termina nada ha cambiado. Esta canción, en modo instrumental aparece en el tercer movimiento de la Segunda Sinfonía.
Rheinlegendchen es una canción en el fondo amarga, en la que el protagonista descubre, a través de la historia del anillo, de que no podrá conseguir los bienes materiales que hagan que su amada le sea fiel. La orquestación es muy compacta, sólo hay cuerdas y cinco instrumentos de viento. La canción es un Tanzlied, con ritmo de Ländler. Con expresivas modulaciones Mahler refleja esa agitación que está bajo la superficie amable de la canción.
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Das irdische Leben narra con sorprendente austeridad y un sentido del humor bastante negro la muerte de hambre de un niño. Esta canción es como el contrapunto sádico de Erlkönig, en ésta el padre hace todo lo que puede para evitar la muerte del niño, pero en Das irdische Leben la madre no hace caso de la necesidades alimenticias del niño hasta que éste se muere. El título nos habla de la condición terrena que es una constante terrible de la condición humana, y el acompañamiento de acuerdo con esto es un movimiento perpetuo, lleno de notas disonantes. La voz alterna entre las promesas de la madre, graves y reconfortantes en modo mayor, y las repeticiones del niño cada vez más deseperado, gritando “Madre, madre, tengo hambre, dame pan o moriré”. En la última repetición, el niño ya no grita. En su lugar, el narrador nos descubre que ha muerto. Esta canción contrasta con otra canción con texto Wunderhorn “Das himmlische Leben”, el radiante sueño infantil de un cielo con el que termina la Cuarta Sinfonía.
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Lob des hohen Verstandes Mahler cita el Adagietto de la Quinta Sinfonía, un movimiento que termina con un pasaje que supuestamente describe a un crítico musical que es tirado de un puntapié escaleras abajo. La canción trata sobre una competición entre un cuco (que mantiene el ritmo pero no es nada creativo) y un ruiseñor (cuya canción es compleja y llena de virtuosismo) y un asno debe decidir quién es el ganador.
Lied des Verfolgten in Turm es un diálogo entre un soldado prisionero y su amada. Mahler utiliza la forma de rondó como el vehículo para ese diálogo, y la alternancia desoladora entre trompetas y tambores para el prisionero y vientos líricos para la mujer, que expresa que existe poco en común entre ellos, y que más bien se preocupan sólo por ellos mismos, no por el otro. El tema que recorre la canción es el de que los pensamientos son libres, las ideas y la imaginación nos dan poder para escapar de las circunstancias adversas. La voz femenina insta a la conformidad para permitir la supervivencia. La masculina, ¿la voz del artista?, busca el triunfo en la pureza de las ideas.
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Wo die schönen Trompeten blasen Mahler transforma una ligera y salaz canción sobre amor sensual en una historia melancólica de amantes que se separan y saben que no se volverán a reencontrar, con la introducción de unas líneas en el medio del poema y una estrofa final nueva. La canción es precursora en su estilo de “Um Mitternacht” o de “Abschied”. Es la más larga de las canciones Wunderhorn, un verdadero poema sinfónico con voz en el que se combinan elementos militares y pastorales. La música crea una atmósfera como de otro mundo, y las cuerdas y los metales con su sonido enmudecido y suave sugieren la aceptación del soldado de su próxima muerte. Hay una especie de catarsis cuando el joven describe su casa, donde suenan las brillantes trompetas, pero la realidad reaparece al final cuando las trompas y las trompetas suenan con fuerza y se menciona la hierba verde, que implica que su próximo hogar es la tumba.
Revelge es una marcha macabra implacable e incesante, y la súplica del soldado moribundo inspira gran piedad, hasta que nos damos cuenta de que ya está muerto. La canción es una pesadilla dantesca, en la que la serenata del soldado a su amor es un desfile de esqueletos. La música es terrorífica y grotesca pero también hay momentos de melodías gloriosas. La canción utiliza un ritmo de marcha, los metales y los tambores destacan muchísimo y la imaginería es muy vívida. Por ejemplo, para el final en el que “los camaradas muertos llegan, lúgubres esqueletos, todos, vienen apresurándose más y más”, las cuerdas se tocan col legno, es decir, golpeando las cuerdas con la parte de madera del arco. Y antes de llegar a ese clímax, las melodías de las cuerdas y los toques de tambor son cada vez más violentos.
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Der Tambourg’sell las palabras del tambor condenado han de ser cantadas siguiendo las direcciones precisas de Mahler: ohne Sentimentalität (sin sentimentalismo) mit Grausen (con pavor), schreiend (chillando). La orquestación es oscura, concentrada en vientos graves (clarinete bajo, contrafagot, tuba) y percusión, con las cuerdas relegadas a un papel menor. La canción es la más triste de todo el grupo, los toques de tambor son lentos y se alternan con melodías melancólicas de los vientos. Al final hay un pasaje hermosísimo con un solo de corno inglés. Como en Revelge, también utiliza el col legno para aumentar el efecto trágico de la canción. Mahler transformó esta canción en la marcha fúnebre de la Quinta Sinfonía.
4. Textos
http://www.recmusic.org/lieder/m/mahler.html