Las arias encomendadas a Bros (hablo de memoria) son de la primera época de Verdi, unos tenores de clarísima herencia tardo-belcantista (de hecho, muchos de los que estrenaron esas obras eran habituales intérpretes del repertorio donizettiano). En teoría, por tanto, la elección de un tenor como Bros no tiene por qué ser ningún disparate. Otra cosa es que la voz de Bros siempre ha pecado de gangosa y de cierta blancura que no parece que se adapten muy bien a la gallardía típica del tenor verdiano. A cambio, se supone que aportará una acentuación y una manera de decir mucho más elegante que lo que habitualmente se suele escuchar en ese tipo de personajes. La elección que sí me parece más osada por su parte es el aria de
Vêpres, durísima y muy ardua para cualquier tenor, y más para Bros en sus actuales condiciones de destartalamiento del registro medio-agudo.
En cuanto a Siragusa es una elección lógica para
Giorno di Regno y poco más. El problema aquí es que para cantar sólo esa aria hay que traerse a un tenor casi rossiniano, ágil, flexible, con la voz muy en lo alto, y con sonidos casi flotantes. Todos los tenores habituales de repertorio verdiano que han intentado cantarla se han estampado. Bergonzi estaba particularmente incómodo en su recital de arias verdianas, y lo de Domingo en su
Tutto Verdi es para entrar directamente en la antología del disparate. Podrían traer a Flórez, que la tiene grabada, pero me da a mí que se iba a salir del presupuesto. La opción baratita es Siragusa, que nunca fue un portento, pero que últimamente anda en horas bajísimas. Quizás ha sido un saldo muy tentador

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