En Viena hay un Museo de la Música (o casa de la música...o algo así) que es fantástico. Didáctico y muy divertido.
Tiene un primer piso dedicado a la Filarmónica de Viena. Con partituras, batutas, instruments, carteles de ópera y conciertos, una especie de memorial a los directores y un par de atracciones interactivas...en una de ellas puedes componer tu propio vals combinnado una serie de compases básicos. También hay una sala en el que se proyecta la segunda parte del concierto de Año Nuevo.
En el segundo piso se dedica espacios a grandes compositores...Mozart, Haydn Beethoven, Strauss (vater und sohn) etc. En cada mini-espacio va sonando música de ese compositor y hay atracciones. Por ejemplo en una se nos muestra el proceso de pérdida de oído que se calcula sugrió Beethoven...da mucha penita. Lo mejor para mi es que hay una salita en la que uno puede dirigir a la Filármonica de Viena.

...por supuesto es una grabación

. La cosa es que te dan una batuta y te situas en medio de unos sensores con una gran pantalla delante. En la pantalla se proyecta una grabación hay 7-8 corerspondiendo a diferentes piezas...(yo escogí el an der schonen blauen Donau y luego el primer movimiento de eine kleine nachtmusik de mi Wolfgang del alma). Bien, los movimientos de la batuta (la rapidez con que la muevas arriba y abajo) marca la velocidad de paso de la grabación y, con ello, el tempo de la pieza...por supuesto no hay quien atine y al final siempre se interrumpe la cinta . Entonces los músicos se levantan y gritan al director de la Filármonica para que eche al director...

una motín en Viena!!!!!!!!!!!