Mmmmm últimamente estoy un poco repetitiva......

mil perdoness!!
Aquí una entrevista que Álvarez ha concedido a Diario de Sevilla con motivo del recital que ofrecerá esta noche en el Maestranza.
Saludos!!!
"Para mí cantar zarzuela es un capricho de egoísmo puro"
Consagrado como una de las voces más solicitadas del panorama lírico internacional, el malagueño Carlos Álvarez comparece esta noche en el Teatro de la Maestranza a beneficio de la obra social de la Hermandad del Rocío de Triana. Este barítono, que liga a su apellido el título de 'verdiano por excelencia', dedicará su recital a García Lorca y a su género preferido: la zarzuela española.
Sevilla. Con una carrera musical de tan sólo 15 años, Carlos Álvarez se ha convertido en uno de los barítonos de mayor prestigio internacional. Su voz ha resonado con éxito en los grandes templos de la lírica y su trabajo le ha hecho merecedor, entre otros, del Premio Nacional de la Música (2003) y de la Medalla al Oro de las Bellas Artes. Esta noche, a las 20.30, ofrecerá un recital organizado por la Hermandad del Rocío de Triana a beneficio de su obra asistencial.
–Nos alegra volver a verle en Sevilla, más cuando la causa es de tan altos vuelos.
–El primero que se congratula soy yo. Esto me prueba que el trabajo sirve para algo más que el mero desarrollo artístico.
–¿Qué repertorio abordará en su actuación de esta noche?
–Será exclusivamente español. La primera parte pivotará alrededor de Federico García Lorca, su ciclo de canciones populares y las composiciones de Miguel Ortega sobre el poeta granadino. La segunda mitad girará en torno a la zarzuela con Don Gil de Alcalá, Luisa Fernanda, La del soto del parral y La canción del olvido.
–El año pasado Ainhoa Arteta se atrevió incluso con la salve rociera.
–No llegaré a tanto. Yo, que soy agnóstico, me envuelvo en un proyecto como éste porque es socialmente muy válido, tiene que ver con las personas a las que, siendo como tú y como yo, a veces se les ponen demasiadas trabas. No ofrezco este recital porque confíe en un orden divino sino porque creo en la gente.
–La última vez que compareció en el Maestranza lo hizo con Macbeth. ¿Le gusta que le califiquen de verdiano?
–A mí me encanta, me resulta un auténtico piropo. Es verdad que mis características vocales se adecuan muy bien al repertorio verdiano, y sabiendo que hay muy pocos cantantes que lo hacen se llega a convertir en un epíteto. Pero también tengo necesidad de ser flexible con el repertorio y buscar otras cosas.
–¿Será ésta la temporada en la que dé curso a sus inquietudes?
–La próxima temporada se llena de esta circunstancia. Tengo en proyecto cuatro óperas que no he hecho nunca. Dos de ellas son verdianas, Luisa Millar y Simón Boccanegra, en el Metropolitan en marzo. Habrá otra segunda Boccanegra en La Bastilla, en París. También abordaré Andrea Chenier en septiembre y la pieza belcantista del italiano Mercadante Don Pelayo. Entre tanta cosa nueva y otras joyas del repertorio, como Rigoletto en Chicago y Macbeth en Málaga en octubre, son todo satisfacciones.
–Todo ello sin olvidar uno de sus géneros favoritos, la zarzuela.
–El recital de esta noche es un ejemplo de ello. En las ocasiones en que puedo decidir qué hacer, como en conciertos y actuaciones en solitario, sí que me gusta darme ese placer. Es un capricho de egoísmo puro.
–¿Hasta qué fecha tiene cerrados sus compromisos?
–Hasta 2010. Pero el mérito no es mío, sino de los teatros, capaces de programar con tanta antelación.
–¿Ha visto ya la nueva programación del Teatro Maestranza? ¿Qué le parece?
–Me entristece que haya sólo cuatro óperas. Un teatro como éste debería tener mayor representación lírica. Entiendo que los presupuestos son los que mandan y en ese particular poco podemos hacer. Pero saber que, al igual que en Málaga, se desciende en el número de títulos programados, no es la evolución que yo esperaba, más en el Maestranza, el centro lírico andaluz por excelencia. No es ni un consejo ni un tirón de orejas. Sé lo que significa asumir un presupuesto y aseverar la evidencia de que se hace lo que se puede, pero se debería hacer más y mejor.
–En estos lares todavía se le recuerda por su enérgica negativa a la propuesta de Michael Ecker y su Carmen al aire libre.
–Me sentí muy triste por tener que denunciar algo sobre lo que después se demostró que llevaba la razón. Pero si eso sirvió para ofrecer una perspectiva distinta sobre cuestiones que parece que tienen que ver con la cultura pero que no lo son, ya que se trata de iniciativas privadas lícitas para ganar dinero pero que desvían la atención de los problemas reales, bienvenido sea. ¡Ojalá me hubiera equivocado! Hay que volver a los cuentos, y a mí me gusta mucho el del traje del emperador, donde un niño tira de la manta y deja a la luz el engaño. Yo tengo una visión bastante infantil de la realidad, aunque con ello lance piedras sobre mi tejado.
–¿Ha empezado ya a dar sus primeros pasos la fundación que lleva su nombre y con la que quiere devolver a la lírica lo que ésta le dio a usted?
–Se puso en marcha en el primer trimestre de este año con la incorporación de la gerente Paloma Vázquez. Nuestra intención es llevar la ópera a sitios de la provincia de Málaga y de la región donde no es accesible, incluso cofinanciando una tercera representación de las dos que se presentan actualmente en Málaga.
–¿Entre sus proyectos se incluyen nuevas grabaciones?
–No soy muy dado a los discos porque nunca acabo contento con el resultado final. Pero cuando acabe hoy el concierto me voy a Madrid a grabar con la Orquesta de Madrid dirigida por José Ramón Encinar sobre música del Quijote.
