A mí me gusta Wagner como libretista, y sé que se ha escrito muchísimo sobre la "mediocre" que era en este punto, pero también se ha escrito mucho, de algunos grandes literatos, que han alabado al poeta Wagner. Así que opiniones hay para todos los gustos; no hace falta mencionar a V. Blasco Ibáñez, ¿verdad?
Yo creo que el mayor reproche, si es que estamos autorizados para hacerlo, que se le puede hacer a Wagner, en particular al Anillo, es que resulta demasiado largo; cerca de quince horas de atención mantenida a través de un relato complicado, y, a veces, de la música más sublime que se haya hecho. Pero no es cuestión de tiempo y estar viendo el reloj constantemente para saber cuando termina, lo que verdaderamente da esa impresión de pesadez es que el argumento a veces parece que se desvía en disertaciones que se podrían abreviar (y para los que tienen un odio visceral a Wagner, supongo que consideraría el hecho de suprimirlas); tal vez, otro dramaturgo hubiese resulto en pocos y sencillos trozos una obra tan gigantesca como el Anillo, quién sabe, pero no creo que el resultado sea ese universo completo recreado por Wagner. Esas elucidaciones de sucesos que ya conocemos de antemano (muchas veces presentados de manera sublime por la música), creo que resultan el mayor problema, si se debe llamar de esta forma, de Wagner como libretista y creo que en menor medida está lo arcaizante, ya que no todos hablamos alemán; y de esos "excesos" (repetición de historias que nos han contado y que las hemos visto ocurrir en escena), sí que los hallamos en la obra wagneriana.
Para mí los dramas de Wagner, leídos, sin el componente musical, resultan interesantes y bellos (inclusive extraordinarios), pero no alcanzan la perfección ni la suprema grandeza para llevarnos de cumbre en cumbre por encima de los valles, que cuando se les agrega la música. Y la verdad no me parece adecuado juzgar por un criterio de artes separadas, una obra que siempre procuró la combinación de las mismas.
Anjemmaat escribió:
Y él sabía como componer para sus libretos.
Por lo que he leído del tema, el interés de Wagner estaba siempre en el escenario y sus problemas eran los de un dramaturgo. Inclusive recuerdo, al menos que la memoria me falle, que su método, por lo menos en la etapa de madurez, era comenzar por la lectura en voz alta del libreto, marcando el énfasis de las palabras, para así determinar la forma de la música por los "altibajos" de la palabra.
Le Gouverneur escribió:
También doy mucha importancia a sus artículos, ensayos, cartas, etc.
Me parece muy, muy, muy difícil leer al Wagner ensayista. Creo que resulta difícil por lo farragoso y prolijo de su estilo.
