
Pues sí que mola el señor Nebra, don José, el músico más importante en la escena madrileña durante la primera mitad del siglo XVIII y cuya fama cruzó el Atlántico hasta el punto de que al compositor huachano José de Orejón y Aparicio (1706 — 1765) se le denominaba el Nebra peruano. Para el eminente musicólogo asturiano Emilio Cotarelo (1857 – 1936), Nebra es el Lope de Vega de la música española. Casi nada.
Esta tarde he escuchado
Viento es la dicha de amor, Zarzuela barroca en dos actos, con libreto del dramaturgo madrileño Antonio de Zamora (1665 - 1727), estrenada en el Teatro de la Cruz de Madrid el día 28 de Noviembre de 1743, a cargo de la compañía de Antonio Palomino. La obra debió de tener bastante éxito, pues nueve años después fue repuesta, probablemente en el Teatro de los Caños del Peral. Para este segundo estreno Nebra escribió nuevas arias y rehizo la instrumentación de otras. Rehacer una obra para adaptarla a las posibilidades de las cantantes era algo muy habitual en la época, porque el lucimiento vocal de las cómicas -como se llamaba entonces a las cantantes- era una parte muy importante del espectáculo.

La obra me ha gustado mucho. Hasta el título es bonito,

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Jornada primera:
Zéfiro -hijo del Viento-, ayudado por los zagales ha incendiado el templo de Amor, quien se lamenta al verlo destruido, anunciando su venganza. Amor se disfraza para ayudar a Liríope -ninfa dedicada al culto a Amor y a quien quiere conquistar Zéfiro-, que huye despavorida. Tiresias -sabio astrólogo que es vecino del templo de Amor-, Fedra -que vive con Tiresias- y las ninfas descubren a Liríope, que canta lo sucedido. Tiresias se ofrece a acoger a Liríope. Aparecen discutiendo los zagales y Antenor -príncipe extranjero enamorado de un retrato de Fedra, que acude al templo en su busca-. Tiresias pide que dejen de discutir e interroga a Antenor sobre lo que ha pasado, y Tiresias le ofrece hospitalidad. Cerca de esa casa, Zéfiro acecha esperando la oportunidad de ver a Liríope , mientras canta su amor por ella. Aparece Marsias persiguiendo a Delfa, y Zéfiro les aborda pidiendo explicaciones. Marsias -criado de Antenor- y Delfa se pelean. Marsias tiene interés en el vino, la comida y las mujeres y se pelea constantemente con Delfa, al tiempo que busca sus favores... Zéfiro tiene la intención de sobornar a Delfa para conseguir la información que le permita la entrada en la quinta de Tiresias donde se refugia Liríope. Liríope y sus ninfas, ayudadas por Fedra y los zagales, componen un pabellón en homenaje y desagravio a Amor. Mientras, Amor, disfrazado de zagal, presencia la escena. Queda Fedra de guardia en el templo. Antenor y su criado Marsias, al que creía muerto en un naufragio, se acercan a saludar a las ninfas, cuando sorprenden una escena de celos entre Fedra y Zéfiro. Antenor ofrece su ayuda a Fedra y descubre que se trata de la mujer de la que está enamorado. Zéfiro, que entró en el pabellón sobornando a Delfa, aborda a Liríope que intenta huir. A los requerimientos de Liríope responde Zéfiro, le declara su amor y ella le recrimina sus mentiras. Amor, disfrazado de peregrino, se interpone entre ellos ayudando a Liríope y regañando a Zéfiro. Llegan todos atraídos por la discusión, y Liríope quiere ceder a los requerimientos de Zéfiro, pero Amor, ahora sin disfraz, se lo impide.

Jornada segunda:
Fedra, Delfa y las ninfas descansan en la estancia de Fedra. Antenor, que se siente celoso, desea abordar a Fedra. Amor, disfrazado, espera el momento de su venganza. Tiresias consulta las cartas y los astros para adivinar el destino de Liríope, quien le sorprende y quiere saber lo que le depara el futuro. Mientras, Amor ha entrado sin ser visto y permanece a la espera de lo que sucede en los jardines cercanos. Tiresias se resiste a hablar, pero finalmente confirma las intuiciones de Liríope: el Fuego, violencia del deseo, y el Viento, la acechan. Tiresias predice el nacimiento de Narciso, hijo de Zéfiro y Liríope, que morirá desgraciado por causa de la ninfa Eco. Liríope se desespera y se marcha para suicidarse y burlarse así de lo predestinado. Todos van en su busca y ayuda. Aprovechando la situación Delfa y Marsias siguen en sus peleas amorosas. En el río, Zéfiro busca desesperado a Liríope. Canta su amor cuando es sorprendido por Fedra y Antenor, y se produce una escena de amor y celos. Liríope, en otro lugar del río, se interna en el agua para poner fin a su vida, pero Zéfiro se lo impide. Liríope se deja ayudar y, aunque se muestra preocupada ante la predicción, Zéfiro ahuyenta sus temores y va entregándose al amor, pero finalmente pide ayuda sobreponiéndose al amor que siente, y Zéfiro huye. Las ninfas ayudan a Liríope y los zagales persiguen a Zéfiro. Mientras, Delfa y Marsias siguen entre cariños y discusiones. Tiresias, en una rotonda de los jardines de su quinta, reflexiona sobre lo ocurrido. En el jardín las ninfas y Fedra tratan de consolar a Liríope y con ese propósito van a recoger flores para hacer una guirnalda para el escudo de Amor. Al traer los presentes, ajenos al problema, mencionan a Narciso y Eco, desatando la furia de Liríope. Delfa intenta calmarla y canta mientras las ninfas danzan. Aparece Zéfiro dispuesto a todo para llevarse a Liríope. El Viento comienza a desatarse, y Liríope le pide que cese, pero Zéfiro acalla su voz cantando. Liríope cree que las voces son de su imaginación y Zéfiro entonces hace volar las flores del ramo de Liríope. Esta tiene sospechas pero no quiere admitirlo. Liríope intenta impedir su rapto pidiendo ayuda a las ninfas, pero nuevamente Zéfiro acalla su voz con el Viento y finalmente logra raptar a Liríope, llevándosela a su elemento, el Aire. Amor se presenta enfurecido, y Tiresias le intenta aplacar en vano, siente rabia por no haber podido evitar que Zéfiro se llevase a Liríope. Reaparecen Zéfiro y Liríope que se ha dejado llevar por el Amor venciendo su miedo al destino, y cantan felices el triunfo del Amor.
¿Se han enterado ustedes de algo? Yo tampoco,

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La versión que he escuchado no incluye los diálogos, y dura aproximadamente una hora y media.
Intérpretes:
Maite Arruabarrena, mezzo: Zéfiro.
Marta Almajano, soprano: Liríope.
Raquel Pierotti, mezzo: Amor.
Pilar Jurado, soprano: Delfa.
María del Mar Fernández Doval, soprano: Marsias.
El resto de personajes son hablados, y no aparecen en la grabación.
Coro Capilla Peñaflorida/ Jon Bagüés.
Ensemble Baroque De Limoges/Christophe Coin.
Estructura de la obra:
ACTO I: 42:42.
1. Fuego, Fuego - Coro.
2. ¿Qué es esto, vengativa ardiente saña? - Recitativo. Amor.
3. Teme, aleve, fementido - Aria. Amor.
4. Esto es que al ver - Recitativo. Liríope.
5. No siento, no, el estrago - Aria. Liríope.
6. Zagales de la selva - Coro.
7. ¿Dónde me lleva, Amor, mi dulce acento? - Recitativo. Zéfiro.
8. Tórtola que carece - Aria. Zéfiro.
9. Confuso, turbado - Aria. Marsias.
10. Para proseguir los cultos - Coro.
11. Zagales de la Arcadia - Dúo: Liríope/Amor.
12. Danza de las ninfas -
13. Sólo el Amor es deidad - Coro.
14. No, que quiere mi pena - Seguidillas: Zéfiro/ Liríope.
15. En que mi Amor - Recitativo. Liríope/Zéfiro/Amor
16. Óyeme - Aria: Zéfiro/Liríope/Amor

ACTO II: 46:23.
1. Mal del Zéfiro aleve - Amor/Delfa.
2. ¡Oh tú, selva, si ufana y floreciente - Recitativo. Zéfiro.
3. Selva florida - Aria. Zéfiro.
4. ¿Dónde, precipitada ninfa bella - Recitativo. Zéfiro/Liríope.
5. Seré precipitada - Aria. Liríope.
6. Aunque contrario se me muestre el cielo - Recitativo. Zéfiro/Liríope.
7. Si yo te obedezco - Aria. Zéfiro.
8. ¿Qué resuelves? - Recitativo: Liríope/Zéfiro.
9. Ídolo amado mío - Aria: Zéfiro/Liríope.
10. Buenos días, señora mi zagala - Recitativo. Marsias/Delfa.
11. ¡Quiéreme picarita! - Aria. Marsias/Delfa.
12. En los jardines de Amor - Coro.
13. Rosa, tronco, risco y fuente - Aria. Delfa.
14. Viento es la dicha de Amor. - Coro; Ahora verás cruel perfección. Coplas - Zéfiro/Liríope; Que en vano intenta el rigor. Coplas en eco - Zéfiro y Coro.
15. Es una injusta trágica violencia. - Recitativo. Amor.
16. Guerra publique, guerra - Aria. Amor.
17. Albricias, Arcadia - Coplas a dos. Liríope/Zéfiro.
18. Que en vano intenta el rigor - Coro.
19. Contradanzas.

He escuchado la obra gracias a unos podcasts del programa La Zarzuela, de radio clásica, de RNE,
I y
II. En Youtube hay una
selección bastante amplia (algo menos de una hora en total) que no incluye los recitativos, pero con un sonido mucho mejor que el de los podcasts indicados. De las cantantes, las mejores Marta Almajano y Maite Arruabarrena, que además tienen unos timbres que empastan muy bien, muy agradables, que me recuerdan al de una soprano muy apreciada por mí. Eso sí, padecen de un mal común que he observado tanto en esta grabación como en la anterior, y que también he apreciado en el Teatro cuando he escuchado alguna ópera (pocas) cantada en español: ¡no se entiende apenas lo que cantan!
La inconmensurable Pilar Jurado no desentona en su breve papel de Delfa y cumple en su aria (Rosa, tronco, risco y fuente); Pierotti (Amor) bien, sobre todo en su última aria (Guerra publique, guerra) y la santanderina María del Mar Fernández Doval (Marsias) bien también, aunque con un instrumento muy limitado en ambos extremos de la tesitura.

Escuchemos el
final de la primera jornada, desde el coro "sólo el Amor es deidad". Magnífico, sobre todo el aria a tres.
Escuchemos también el aria a dos
ídolo amado mío, (hay que escribir idolo amado mio en el buscador) de la segunda jornada, que es imposible escuchar una sóla vez.
Libreto.