perdón por el bumpeo, pero ahí va:
la otra noche soñé una ópera, creo inédita

. lo que recuerdo

:
Llegué a soñar una escena y media, me desperté antes de llegar al final del acto I, una pena porque pintaba bien la cosa

; y de la música no tengo idea

, pero tenía que ser de estilo belcantista por lo que ahora veréis (aunque el libretto era moderno

).
Los cantantes: uno era juandi (jeje, obvio

) y la soprano no sé, pero era guapa. Habían 3 cantantes más que eran de voz grave, y uno de ellos era un señor mayor; pero ni idea de quienes pueden ser

.
La cosa iba así: De la escena primera no recuerdo gran cosa, pero había un dúo entre soprano y tenor, en un espacio minimalista en tonos azul oscuro; luego ella cantaba un aria (en que habían un puñao de coloraturas
alla Rossini) y mientras estaba terminando de cantar, los del teatro empezaban a cambiar el decorado, ayudados por la soprano (que seguía cantando

) y por JD.
La escena 2 tenía por escenario: a la izquierda una especie de jardincito en el cual había una caseta de herramientas –de estas de madera- pero estaba pintada de negro y tenía barrotes en la ventanita de la puerta –como si fuera una cárcel- , ahí se metía Juan Diego, pero no entraba por la puerta sino por la ventana moviendo un barrote; en el centro y derecha era todo el decorado de una casa, con una habitación de matrimonio y un baño, y un piso arriba en que había una salita. La soprano se metía en la cama, y entraba el bajo (el señor mayor); entonces él le pedía –en lo que era un recitativo- que le acompañara a…

(no recuerdo donde) porque como su esposa que era, debía hacerlo; pero ella decía que no, que porque no se iba con sus amigotes a ver el fútbol al bar; él le contestaba algo así como: “¿y entonces tu con quien te quedas para no aburrirte?” a lo que JD salía de la caseta y se señalaba a si mismo con cara de picaruelo en dirección al público

. Entonces, de la nada aparecían dos cantantes más, que empezaban un terceto con el señor mayor sobre si ver o no el fútbol. Ahí me desperté

.
Lo curioso es que no estaba viendo la ópera en un teatro. Bueno, la parte del escenario sí era un teatro, pero la parte del público era como una nave industrial desierta en donde estábamos sentadas mi madre y yo, cada una con un sillón diferente; y entre medias había un señor calvo, regordete y con bigote (

). Ambas nos hablábamos mientras transcurría la ópera, y en el sueño me extrañaba que no molestáramos a nadie, ni nos llamaran la atención

.
pues eso, si sueño el final, sus lo cuento
