Le Gouverneur escribió:
Además para los que piensan que la formula de almaviva es truquera, que lo es, que piensen también que en los primeros años y sobretodo de bebe es difícil componer, aunque cualquiera sabe lo que haría Mozart con un sonajero

Saludos
Escuché este verano en Londres su primera sinfonía (escrita con 8 años) y me pareció una delicia, tengo que buscar algo anterior para ver por dónde iban los tiros.
Sobre lo de si se muere en su cénit compositivo, me niego a creerlo y aporto algunos datos interesantes sobre el tema:
Desde el periodo 1779-1781 (Vísperas Solemnes, obra de la cual ya he contado que hay fragmentos bastantes transgresores, Misa de la Coronación y Misa en Do menor, esta última "pa perder el sentío") hasta el 91 no compone ninguna músical vocal religiosa. No hace falta recordar que el Requiem es del 91 (¡10 años después!). Es decir, es un formato que tenía "aparcado" y que, en el momento de retomarlo "por encargo", sigue elevando a límites estratosféricos. ¿Qué hubiera ocurrido con la siguiente obra sinfónico-coral religiosa? ¿Quién puede pensar, viendo esa progresión Misa de la Coronación - Misa en Do menor - Requiem, que la siguiente no sería igualmente maravillosa?
En el año 88 nos regala una traca de sinfonías que está inscrita en los anales de la historia (39, 40 y 41). ¡En un sólo año! Al igual que pasa con la vocal religiosa, aparca (seguro que temporalmente) las sinfonías, pero la muerte prematura hace que ahí se halla quedado su producción... 3 años antes de morir. Comparando con lo que pasó con la música vocal religiosa, es probable que la sinfonía 42 hubera arreado otro avance importante al género sinfónico.
De las óperas está todo dicho, si exceptuamos La Clemenza de Tito que tiene muchos detractores (cuando la escuche a fondo ya me posicionaré), la trayectoria es meteórica, sin resquicios.
Y esto hablando de los géneros "grandes", porque supongo que con la edad le hubiese ido cogiendo más gustillo a la música de cámara. Como Beethoven, que dicen muchos entendidos que su mayor aportación a la música fueron sus últimos cuartetos, incluso por encima de las sinfonías...
En resumen, no veo por ningún lado ningún "techo", sino una ascensión meteórica completamente truncada.