ritter escribió:
Pero una pequeña puntualización: el que se casó con una señora riquísima fue el padre de Harold Acton.
Vaya plancha! No dejó ningunas memorias ese padre fascinante?
Que conste que mi sencilla reflexión es furiosamente a favor de la ópera contemporánea. Lo que me parece a mí es que está en un sitio en que molesta sin obtener otro beneficio que un intrascendente ruidín en los medios. Si lo que se busca es ese modesto y fútil objetivo, ok. Pero por culpa de ponerlas así sólo vemos 1 ó 2 al año, y con la atención desviada, ese es el precio que se paga. Igual es sólo mi problema porque no voy a los teatros cuando viajo (de negocios, no estoy de humor; de placer, voy con mi señora que es ideal, pero furiosa melófoba), con dos ocasiones al año paso hambre. Los discos y dvd's transmiten muy mal la ópera contemporánea. A mí me gustaría ver al menos 6 óperas contemporáneas por temporada, montadas dignamente, con la naturalidad con la que se ve una exposición de Klee.
En definitiva, no lo hacemos ya con la zarzuela? Por qué no se juntan? Por incoherencia. Si se me dice que se encuentra mucha coherencia entre la composición actual y el repertorio (sea lo que sea eso), vale, tenemos opinión distinta. Pero la segregación existe ya desde que no incluímos zarzuelas y operetas. No se trata de valorar los períodos sino de que la programación tiene que tener un sentido. En las salas de concierto no se ofrece la magnífica polifonía del xvi (quizás la mejor música que haya existido) en los ciclos normales: no encaja. No es mejor ni peor, es otra cosa, se reserva para ciclos específicos.
Las similitudes entre artes son complicadas. Yo no las quise traer como argumentación sino como ilustración. Salen reflexiones muy interesantes por ese camino, pero nunca de forma completamente mecánica. Sí que hay jerarquías en el arte. Que no sean escalafones rigurosos no nos debe hacer pensar que es igual todo. No se podrá decir críticamente que Raffaello sea mejor que Michelangelo, Strauss mejor que Puccini. Pero sí se pueden afirmar algunas cosas: que Michelangelo es mejor que Vasari, que Strauss es mejor que Pfitzner, etc. Es más, se deben afirmar algunas cosas.
La frontera sería discutible entre las dos temporadas, hay varias posibilidades. Podría haber cierto solapamiento (como se solapan el Met y el Moma). Lo que creo que queda claramente fuera es lo rigurosamente contemporáneo, lo de los 20 o 25 años últimos aunque sea muy clasicista. No por malo, sino por demasiado vivo, por no cribado aún por el tiempo. El repertorio sí lo está, no oímos más que el 3% de las óperas estrenadas en los años 40 del siglo xix. La criba de la producción de los últimos años tardará cincuenta en estar lista. Debe haber mucho Hirst y mucho Koons en lo que se estrena (vaya, ya he vuelto a la plástica!).
Subvención para esa operación? Sí, la que haga falta. Sin derroches y con sentido común, pero sí, más % del coste de cada ópera que lo que se gaste en las de Wagner o Mozart. Pero que no escoja las obras los mortier del planeta. Seguramente con lo que se gasta ahora en la 1 ó 2 que se hacen sobraría para mantener esa temporadita.
Pasa algo muy parecido con los barrocos, como bien apunta Delaforce. La fricción es mucho menor, pero para mí sería también mejor una temporada de barrocos segregada, que viéramos 6 espectáculos en vez de 2: es otro público, otros artistas, otra gestión, sería mucho más emocionante (aun sin montajes, la temporada de ópera barroca del auditorio es mucho más vibrante: Jacobs, Christie, Minkowski, Hengelbrock, ..). Hay una diferencia con las contemporáneas: las óperas barrocas sí que están cribadas.
Y todo esto a cuestión de si están bien o no los estrenos mundiales ...