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¡¡¡Que bueno que se ve eso!!!, que ganas de escucharlo, y verlo...
Manuela Sáenz, como personaje, es muy interesante... Fué una gran mujer...
Pego aquí algunos fragmentos de un artículo sobre su vida:
"...Reconocida por el propio Bolívar como su compañera, desde la relación íntima y la identificación de ideales, Manuelita, quien había nacido de padre español y conservador, legitimista, y de una quiteña igualmente ansiosa de rebeldía y sentido de pertenencia, en la juventud asumió como suya la ideología del movimiento independentista.
Tanto Manuela como su madre hicieron suyos esos ideales, y se enfrentaron a la actitud paterna. Por abrigar tales ideas, la muchacha fue internada en el convento de Santa Catalina, y en su clausura aprendió a leer, a escribir y además de los rezos, a pensar.
Con sólo 20 años fue casada con el comerciante inglés Jaime Thorne, hombre mucho mayor que ella y con tal unión que le dio ciertos márgenes de independencia, más que en su propio hogar, se trasladó a Lima. ...
Posteriormente, y separada de su esposo, de visita en su natal Quito, se produce el encuentro de Manuela con Bolívar, cuando el Libertador emergió en el panorama como la máxima esperanza de los revolucionarios del continente e hizo su entrada en aquella ciudad ecuatoriana el 16 de junio de 1822.
Así, ella se uniría a los ejércitos bolivarianos e, incluso, alcanzaría el grado de “coronel”, según se afirma, y se le ve a caballo y sable en mano, en medio del motín que se produce en Quito.
Cuando el Libertador partió hacia el Perú, Manuela se le reuniría también, y su figura estaría presente en todo aquel complejísimo proceso político y militar, tanto en Lima como en Trujillo. ...
En el palacio de la Magdalena, cerca de Lima, cohabitaría con Bolívar, y luego de la salida del general venezolano, en septiembre de 1826, ella permanecería en un medio que, como el limeño, le resultará hostil y en el que, finalmente, siempre en defensa del ideario bolivariano, enfrentará a la reacción, hasta ser apresada y enviada posteriormente al destierro, en 1827.
Primero se instalaría la heroína en su natal Quito y luego en Bogotá, en 1828, para después reencontrarse con Bolívar, y enfrentar ambos las intrigas y el tejido de la traición contra el Libertador, hasta producirse el célebre episodio de los conjurados.
El 25 de septiembre de 1828 intentarían asesinarlo, lo cual dio protagonismo para siempre a Manuelita Sáenz, cuando hizo huir a Bolívar por una ventana del palacio de Gobierno. Después vendrían días aciagos para ella al conocer, en Guadas, tierras neogranadinas, en 1830, de la muerte de Bolívar, y comenzar en medio de la reacción la lucha, por medio de la palabra impresa, en defensa de los ideales del gran caraqueño, lo que la llevaría a la expulsión del territorio. ...
Pobre, con sus bienes confiscados en Colombia, se instalaría Manuela Sáenz en Paita, al norte del Perú, donde viviría de un modesto comercio de tabacos.
Y, vencida la salud, bajo la depresión que conlleva tanta miseria e infamia humanas, contrajo difteria, enfermedad que produjo la muerte de esa valerosa mujer..."
Mercedes Santos Moray, Escritora y periodista, Doctora en Ciencias Históricas
¡Que todo salga muy bien, querida Agatarco!
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