No lo hago por burlarme, pero el domingo en la madrugada vi un reportaje-entrevista a Alain Platel, en la que explicaba que un día se le ocurrió hacer teatro por diversión con unos amigos, y conforme pasaba el tiempo se les iba de las manos, así que de esto surgieron los
Ballets C de la B en 1984.
Vaya, y yo que creía que mis intereses artísticos aún podían despertarse

No lo sé, pero es probable que tras esto Los Ballets C de la B no regresen JAMÁS al Real -sobretodo cuando Mortier se vaya-, ni siquiera con otras coreografías de danza más interesantes y elaboradas, que las tienen.
Personalmente, no estoy en contra de que este espectáculo se haya programado, más bien al contrario. Pero este interesante híbrido no tenía que haber ocupado el lugar de una ópera. Sobretodo porque el próximo y seguro que más interesante espectáculo, el de Abramovic (que cuenta una historia y tiene música) se verá afectado por este fracaso de público.
Estaré pendiente de noticias sobre las giras de Choeurs en Holanda y Bélgica, donde quizá tenga más críticas favorables ¿a qué se deberá? Al menos allí no lo pasarán como ópera, espero.