Se puede opinar lo que se quiera y quien quiera, faltaría más. Pero claro, no estamos hablando de Aureliano Pertile, Lauritz Melchior o Emmy Destinn, de los que sólo podemos comentar de las grabaciones. Se trata de una función contemporánea de la que todo quiste dice y opina por haberla escuchado por radio macuto, streaming y onda corta. Están en su derecho, por supuesto. Tanto, como el mío de subrayar que mi opinión se basa en estar presente en directo. En el cine, en el streaming, en radio se les escucha a todos igual. Cuántos he oído lamentar que han ido al teatro y no oían al que en el cine o la tele de su casa con sus pedazo de altavoces escuchaban fetén.
Por tanto, cada cual que saque sus conclusiones teniendo encima de la mesa todos los datos y situaciones. En este caso, está el hecho de verla en directo, además de la firma Carl Tunner, casi ná.
En cuanto a Tézier, amigo Tucker, he escrito que tiene escasa competencia no nula competencia. El Ekhbat es una de sus competencias y otra sería Juan Jesús Rodríguez. No se me ocurren más y Tézier nunca ha sido Santo de mi devoción.