Ayer escuché mi segundo Tristán de esta serie (el primero fué justamente una semana antes) y mis impresiones son éstas:
- Urmana yo creo que se replanteó dónde poner la carne en el asador respecto a cómo lo hizo el día 16, quizás por el hecho de tener que cantar con Schager, que aunque tiene menos técnica y muchas cosas sin pulir, en comparación con Dean Smith, canta con una entrega tremenda (que a veces le lleva a tener "accidentes vocales"). Supongo que por eso Urmana decidió reservarse la primera parte para poderle dar réplica después, pero estuvo a veces rozando lo inaudible hasta que acabó la narración y maldición. Parecía más una Isolda de cámara. Sin embargo esto tuvo de positivo que su voz estaba más lozana, más homogénea, menos desgastada que el día 16. Urmana tiene que dosificarse muy bien para llegar al final haciendo una auténtica "planificación e ingeniería vocal". En cuanto hace excesos la voz se acaba resintiendo si no tiene luego un periodo de descanso. Entiendo que por radio todo parezca diferente y por eso comprendo las impresiones de Angelparsifal al escuchar la retransmisión. Sin embargo fue acabar la maldición y medirse con Schager y la cosa cambió radicalmente. Pero faltó fiereza y entrega en toda la parte anterior; la Westbroek en Coruña, haciendo su primera Isolde dió mucha más intensidad. No es que mediante su inteligencia que es mucha Urmana no expresara ciertas dosis de "rabia", pero la voz llegaba muy tasada, muy dosificada, sin expansión, sin ser penetrante. La Westbroek en Coruña, por cierto, tuvo sus dificultades e incomodidades en los agudos más extremos de Isolda, sorprendentemente más aún que Urmana, quien aunque las tenga también, me siguió pareciendo más meritorio cómo se las apaña mucho mejor de lo esperado (el segundo do del dúo, fué sin embargo "sugerido"). Curiosamente Urmana llegó a el/la (Wie Sie wollen!

) Liebestod con la voz más fresca que el otro día pero su entrega fué también más tasada. Dicho todo esto, cuando vemos que nos vienen cantantes a hacer Adinas y tienen que reservarse para llegar bien a su aria del final, ¿cómo no vamos a ser comprensivos con un papel tan arduo como Isolda?
- Schager me recuerda más a un Sigfrido adolescente, nervioso y precipitado que a un héroe como Tristán. Su voz corre muy bien por el teatro, pero debiera pedirle consejo a Dean Smith, porque como siga cantando así no sé cuanto le va a durar la voz. Agradecido le estoy por haber asumido la sustitución y haber disfrutado de su Tristán. En los dos primeros actos noté un vibrato mayor de lo debido, en el tercero la voz sonaba más oscurecida y el vibrato desapareció. A veces mete algún falsete que no me parece ortodoxo. Es verdad que tuvo varios gallos y hasta me pareció que perdió la afinación en alguna frase pero se entregó y sacó adelante un papel imposible; vino a Madrid a darse en cuerpo y alma y eso se lo agradecimos. Me hizo disfrutar y salvó la papeleta así que gracias mil! Ojalá estudie y se reconduzca.
- Rasilainen estuvo a menos nivel que en Coruña. La voz a veces me parece como con una emisión "sucia", no sé como expresarlo. Tiene tablas, pero no está en su mejor momento vocal.
Esta vez estuve en un lateral (en la zona más barata del teatro) y tengo que rectificar porque la producción se ve mejor de lo que pensaba.