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Habrá quien me diga que tengo lo que me merezco, y quizás me quede sin rspuesta, pero si una función de ópera pasa por mi ciudad, tengo que acercarme aunque esté curado de espanto.
Volvía Opera 2001 y el mayor interés personal era volver a ver, despues de casi doce años, esta ópera verdiana. Los inconvenientes, los de seimpre: el foso es para madelmanes, el aparato escénico más moderno es un señor soplando y lo cantantes... ¡ay, los cantantes! te dan una hoja donde en cada papel hay dos cantantes y, al final de la representación, te dicen quian ha cantado, resultando que -por ejemplo- en l barítono no es ninguno de los dos. Misterios.
La función fue la previsible. Algunas cosas pasables, otras regulares y el execrable de turno que nunca puede fallar. Vayamos de mejor a peor.
Un tal Andrea Zasa era McBeth y fue lo mejor de la noche: es un barítono de voz agradable aunque cuando accede a la zona aguda se quiebra. Tiene buena planta e hizo un rey aceptable. Su aria del acto IV fue lo mejor de la noche con diferencia.
A. Baramova era su Lady y nos enseñó la típica voz grande, de ellas llamadas para papeles como este, pero... Mientras el centro y los graves tenían un pase, en la transición a la zona aguda (y este papel exige esto) la voz tornábase grito absoluto, muestra de la absoluta incapacidad de "cantar" en esa zona. Una pena.
Giorgio Trucco era McDuff y este tenor, que apenas canta en esta ópera, fue disimulando en los concertantes hasta que llegó su aria. Jodido Verdi, ¿por qué le puso a Trucco esa aria? Todas sus limitaciones quedaron al descubierto. En los concertantes su agudo sonaba bonito y suficiente pero en el aria, sin nadie que le cubra, vinos queno hay zona de paso: sencillamente, no sabe cómo hacerlo y ha de berrear o recurrir a un feisimo falsete. Otra pena.
El Ivanov que cantaba Malcolm lo hizo mal, pero sin exagerar. Pero falta la guinda.
Mi amigo Tosi perpetró Banquo. No entiendo porque este teatro deja salir a Tosi sin el ventolín. El señor mayor que había a mi lado casi se ahoga ante los aspavientos de Tosi para encontrar aire. de verdasd, sin querer cebarme, este señor rompe los diccionarios: execrable, inaceptable, horrendo, desastroso, inaudible, vomitivo, inexcusable, intolerable, y así hasta que se aburran.
La orquesta, mala de solemnidad y el director perdió en los dos concertantes finales de cada uno de los dos primeros actos al coro (lo que ya es dificil, porque eran doce), a los solistas, a la orquesta y al conductor del camion.
De todas formas, cosas peores he visto y oido a esta compañía. prometen volver en noviembre con "Il trovatore". Para no perdérselo.
PD1: comentario de dos cincuentonas en el único decanso. "Esta orquesta parece la banda de Salinas" (La banda de Salinas es muy famosa en los pueblos de Alava por ambientar las fiestas).
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