Por mi parte:
-Papel que cantaría: creo que no debe de haber nada comparable a cantar un Tristán...ninguna experiencia encima de un teatro debe de ser más intensa, más tremenda...como partenaires me pido a Flagstad, Ludwig, Hotter y Greindl, la filarmónica de viena de los 50 y Furtwängler.
-Ópera que dirigiría: ya puestos, me pido el Anillo...con el siguiente reparto: Flagstad (Brühnhilde), Hotter (Wotan), Windgassen (Siegfried), Melchior (Siegmund), Rysanek (Sieglinde), Mödl (Gutrune), Janssen (Gunther), Greindl (Hagen), Thorborg (Waltraute) etc...de nuevo al filarmónica de viena de los 50 (que eran lo más)
-Ópera que dirigiría escénicamente: me pido "La vuelta de tuerca", y me la he imaginado tantas veces y de tan distintas maneras, que no sé cuál elegir...por ejemplo, he pensado que, teniendo una orquesta tan reducida (16 instrumentistas, creo que son), quizá sería muy original que éstos estuviesen en el escenario y la acción se desarollaría en medio de todos ellos, con los personajes cantando, hablando, escondiéndose, etc. tras los instrumentistas (en mi mente queda fantásticamente...

).
Otras veces pienso en una escenografía "clásica" que poco a poco, sobre todo a partir del comienzo del segundo acto, se fuese haciendo más y más vanguardista, hasta llegar a la escena final, que estaría presidida por un enorme muro de televisores en los que, de manera rápida y obsesiva se fuesen bombardeando imágnes de todo lo ocurrido hasta entonces (sin orden ni concierto) más un montón de imágenes sueltas de Miles, para mostrar el estado caótico de la mente de la institutriz y su obsesión por el niño.
De repente, se apagan los televisores y aparece sola la institutriz...en la ópera, Mrs Grose y ella dialogan en esta escena final, pero yo pondría a Mrs Grose cantando desde fuera de escena y a la institutriz moviendo los labios como diciendo lo que Mrs Grose dice, dialogando consigo misma...quedaría muy expresivo de su locura. Luego se encenderían otra vez los televisores y entraría Miles, con ese ritmo como de contradanza de la música trajeado, como si fuesen a vivir un acontecimiento importante. La imagen de Quint llamaría y llamaría desde los televisores, hasta la resolución final, en la que tras el "malo, malo" de la institutriz, se apagarían las luces y los televisores, quedando el vacío más puro.
De nuevo....en mi mente queda DPM...explicado parece una chorrada...

, jajajjaja!!!
Saludos!!!