Wenn mein Schatz Hochzeit macht
La primera canción (
Wenn mein Schatz Hochzeit macht el día en que mi amor se case) nos habla de la pérdida, sobre todo de la pérdida del amor en un mundo que pese a lo que el autor sufre sigue pareciéndole hermoso. Produciendo lo que Arteaga considera “una de las ambigüedades más intensas y complejas que puedan pensarse: el lamento de que el mundo pueda ser hermoso, esto es, la visión de la belleza, pero no la comunión con esa belleza”. Y siguiendo con el autor y crítico: “El arpa, triángulo y clarinete construyen un “ostinato” que se repetirá como leitmotiv sobre el canto acompañado (doblado) por la cuerda. En medio a manera de Trío, una sección ( 6/8 ) en modo mayor que conducirá a través de un juego sutil de armonías a un final en Sol menor”
La primera versión que vamos a oír será la de Christa Luwdig, que nos transmite toda esa carga de tristeza que lleva la canción, pero de una manera digna, no desesperada. La calidad vocal salta a la vista y la precisión en los acentos y en el ritmo del verso son impecables. Destacar el dominio de la zona baja de la texitura.
Wenn mein Schatz Hochzeit macht-Ludwig
El texto:
Wenn mein Schatz Hochzeit macht
Wenn mein Schatz Hochzeit macht,
Fröhliche Hochzeit macht,
Hab' ich meinen traurigen Tag!
Geh' ich in mein Kämmerlein,
Dunkles Kämmerlein,
Weine, wein' um meinen Schatz,
Um meinen lieben Schatz!
Blümlein blau! Verdorre nicht!
Vöglein süß! Du singst auf grüner Heide.
Ach, wie ist die Welt so schön!
Ziküth! Ziküth!
Singet nicht! Blühet nicht!
Lenz ist ja vorbei!
Alles Singen ist nun aus.
Des Abends, wenn ich schlafen geh',
Denk' ich an mein Leide.
An mein Leide!
El día en que mi amor se case
El día en que mi amor se case,
el día de su boda, tan dichoso,
¡Será mi día más triste!
Me encerraré en mi habitación,
mi oscura y pequeña habitación,
Y lloraré, lloraré por mi amor,
¡por mi querido amor!
¡Flor azul! ¡No te marchites!
Dulce pajarillo, que cantas en el prado verde.
Ay, ¿cómo puede ser el mundo tan bello?
¡Pío! ¡Pío!
¡No cantes; no florezcas!
La primavera se acabó.
Basta ya de cantar.
Cuando por la noche me acuesto,
Pienso en mi pena,
¡en mi pena!