Bueno parece que hay establecidos dos grupos (en tono jocoso eh, pongo un emoticón

)uno donde piensan que la diferencia entre los cantantes del pasado es abismal con los actuales, que sois conscientes de la realidad del panorama lírico actual donde no hay ninguno que les pueda hacer sombra y que el otro grupo es un tanto ingenuo

, no vais a negarlo, y el otro grupo donde pensamos que aunque indudablemente en el pasado había cantantes con un nivel de canto que no podemos ver hoy en día, la diferencia no es tan grande, que algunos de hoy pasarán a la historia y que el futuro parece esperanzador. Además pensamos que el otro grupo es un tanto mitómano y que casi os gusta más un disco si tiene el ruidito del gramófono incluido que si no lo tiene.
Hay figuras irrepetibles en el pasado, de eso no hay duda. Yo si un día escucho en una Tosca “e lucevan le stelle” parecido a como lo cantó Fleta

, os aseguro que salto al escenario como espontáneo a darle un abrazo, me da igual que luego me lleven a comisaría. Pero las grandes figuras son únicas e irrepetibles, pasaron a la historia y ahí perdurarán por mucho tiempo. Pero estoy convencido que en años venideros se sumaran a esa lista de grandes otros cantantes.
Por otro lado cada época es distinta y las exigencias del crítico, público y de los mismos cantantes varían con el tiempo. Hoy en día se pretende que se cante mejor, aunque no se consiga. Se pretende que se siga con rigor la partitura, los añadidos impuestos por la tradición, que se ajuste perfectamente al carácter del personaje. El público de hoy tiene una larga historia fonográfica para poder comparar y escuchar, aumentando sus conocimientos y afinando el oído. Hoy en día no se permitirían algunas cosa que se permitían en el pasado. No vamos a hablar ya de autores donde ha habido una auténtica revolución como en Rossini, donde hacer comparaciones de cantantes Rossinianos de hoy con cantantes de la primera mitad de siglo sería absurdo. Hoy si cantase un tenor en Pésaro el barbero como lo cantaban en la primera mitad sería como mínimo chocante.
Se ha comentado el tema de la dirección escénica y el otro grupo hábilmente lo ha querido separar

. No hay que separarlo sólo por considerar la ópera como espectáculo global, también hay que tener en cuenta que las exigencias escénicas influyen a la hora de cantar, no es lo mismo quedarse como un pasmarote, que cantar actuando y moviéndose, a veces en exceso. Se prefiere a Caruso que a Cura haciendo el pino. Yo también, ya sé que no somos adivinos, pero ¿Caruso hubiese sido tan famoso en el mundo de hoy donde los cantantes bajitos, gorditos y que no saben actuar lo tienen crudo para debutar? Claro, uno puede decir por supuesto, Caruso nada más abrir la boca dejaría patidifuso a todo el personal. Yo no estaría tan seguro, quiero recordar aquí que Caruso fue tremendamente abucheado en Barcelona en 1908 y que algunas críticas contemporáneas hablan de un tenor tosco y rudo al que no se podía comparar de ninguna manera con De Lucia. ¿Creéis que Vick le contrataría para su Rigoletto si encima le habían abucheado alguna vez? Yo creo que no.
De todas maneras siendo todavía más optimista creo que lo mejor queda por venir. Hay temas de difícil solución como la vida tan estresante que tenemos actualmente, muy diferente en el pasado que cuando los cantantes iban o venían de hacer las Américas tenían que venir en barco tranquilamente en unas vacaciones obligadas. También está el tema de la subida del diapasón al que no le veo otra salida que acostumbrarnos nosotros y los cantantes. Pero tengo una visión positiva porque pienso que siempre hay ciclos, que toca uno bueno, que los cantantes de ahora pueden remendar los errores de sus inmediatos predecesores, que los jóvenes directores de escena (no hay nada mejor que ver a Agatarco y Simón), entenderán los errores de los directores divos y respetarán y cuidarán al cantante, y que además todo lo vamos a vivir más apasionadamente gracias a este foro. ¿Bueno a lo mejor los dos grupos estamos más cerca de lo que pensamos, no?
Saludos