¡Cuánta demagogia barata! Pena, penita, pena. Sólo les falta poner una foto de un niño gritando "!mamá pan!" para que tenga remordimiento de conciencia y no pueda dormir por las noches, por no haber hecho mi aportación a cáritas en lugar de al Liceo.
O mejor, después del niño hambriento, podrían poner un vídeo de alguién (Por ejemplo.... el Sr. Spinoza mismo) viendo Simon Boccanegra en Roma para darle más fuerza al asunto. "Mientras el pobre chavalín no tiene que llevarse a la boca, este ocioso vividor se va a Roma a ver una ópera". Siendo coherente con su filantrópico mensaje, ya podría haberse quedado en casa y con la pasta haber comprado un buen jamón y los regalos de reyes a alguna familia.
Luego que no se quejen cuando les quiten las óperas para snob, enteraos varios y las moderneces, como ocurrió la temporada pasada. Yo tranquilo, que las que a mí más me gustan, no las van a suspender.
¿Que autoridad va a poner dinero para la ópera si los que supuestamente la aman respiran así?
Que tenga que venir uno de Madrid a poner el acento en lo que significa culturalmente, el Liceo y su temporada para Barcelona, Cataluña y España, por encima de los coyunturales individuos que ahora lo dirijan, que serán meras anécdotas y gotas en su historia y dimensión cultural y artística. Tela.