Si a Sid le ha gustado lo visto hasta ahora, me doy por satisfecho con la ópera del mes. Algo es algo. Pero que no se pierda el final del primer acto, que pasamos a tratar ahora
Se pide a Walter que comience a cantar, y comienza una arrobada narración de la llegada de su inspiración poética. Se oye en las pausas al censor apuntar cosas en la pizarra. Este, en el climax de la narración del joven hidalgo, le interrumpe con esas palabras que luego volveremos a encontrar:
Seid ihr nun fertig?
Wie fraget euch!
¿Habéis terminado?
¿Qué pregunta es esa?
Beckmesser, indignado por lo que ha escuchado, interrumpe a Walther y expone que lo que ha escuchado es un horror incoherente que en nada se ajusta a las estrictas reglas de los Maestros, y que ha llenado su pizarra ya sólo con los fallos de la canción del hidalgo, que, lleno de ira, pide a los maestros que le dejen continuar, y que no permitan a Beckmesser que le interrumpan de esa forma. Sin embargo, la agitación entre los Maestros crece y se arma un barullo coral (de esos que abundan en Maestros).
Y en ese momento habla Sachs, en defensa del arte de Walther. Y se inicia de esa forma una de las mejores discusiones o duos de la obra, entre Sachs y Beckmesser, que merece que colguemos el texto de la misma:
SACHS
(quien había escuchado a Walther,
desde el comienzo, con atención).
¡Un momento maestros, no tan aprisa!
No todos somos de la misma opinión.
Yo he encontrado el poema
y la melodía del caballero nuevos,
pero no equivocados.
Se ha apartado, desde luego,
de nuestras pautas,
pero ha caminado firme y sin errores.
¡Si queréis medir con reglas
lo que no sigue las vuestras,
habréis de olvidaros de ellas para ver
cuáles son las aquí invocadas!
BECKMESSER
¡Ah, oh! ¡Alto ahí! Oídlo:
Sachs abre una rendija a los lerdos
para que cada uno haga lo que quiera
según su gusto y antojo...
¡Cantad para el pueblo
en las calles y mercados!
¡Aquí habrá de ser de acuerdo
con nuestras reglas!
SACHS
¿A qué viene ese celo,
señor marcador?
¿Por qué no os tranquilizáis un poco?
Vuestro juicio resultaría más maduro
si escucharáis con más atención.
Por eso precisamente digo
que debemos escuchar al caballero
hasta el final.
BECKMESSER
¡Ni la corporación de maestros
ni toda la escuela somos otra cosa que
un cero a la izquierda de Sachs!
SACHS
¡Líbreme Dios! Yo no deseo nada
que vaya contra las leyes
y en ellas está escrito:
"El marcador no debe enturbiar
su juicio ni con afecto
ni con aborrecimiento."
Pero como él se ha calzado
los zapatos de "pretendiente"
¿cómo no va a satisfacer sus deseos
de avergonzar ante toda la escuela
al rival sentado en la silla?
(Walther está inflamado de cólera)
NACHTIGALL
¡Vais demasiado lejos!
KOTHNER
¡Cuestiones personales!
POGNER
¡Evitad, maestros, estas rencillas!
BECKMESSER
¿Qué le importa al maestro Sachs
qué zapatos me pongo?
¡Mejor haría preocupándose
de que no me aprieten los dedos!
Pero desde que mi remendón es
un gran poeta hay que ver lo mal
que atiende mis encargos.
¡Ved como se agrietan
y ceden por todas partes!
¡Vería gustoso que se dejase en casa
todos sus versos y sus rimas,
sus historias, juegos y bufonadas,
para traerme mañana unos zapatos!
SACHS
Tenéis razón al advertírmelo,
pero decidme, maestro:
¿es que acaso no puedo escribir nada
en las suelas del doctísimo escribano
cuando el más modesto arriero no se
enoja porque lo haga en las suyas?
Creo que mi pobre "poética"
no encontraría la respuesta adecuada
para vos, en esta ocasión.
Pero creo que me inspiraría
si escucho la canción del caballero:
¡Cante, pues, y que no le estorben!
(Walther se sube a la silla,
muy agitado)
BECKMESSER
¡Ni hablar! ¡Acabemos!
LOS MAESTROS
¡Basta ya! ¡Acabemos!
SACHS
(a Walther)
¡Cantad, y que rabie el "marcador"!
BECKMESSER
¿Qué más hay que oír?
¡Tratan de confundirnos!
(Trae la pizarra desde el tinglado y la
sostiene, durante lo que sigue, como
prueba ante los maestros, volviéndose
hacia unos y otros.)
WALTHER
Desde la sombría zarza
chista y grita la lechuza
y despierta con sus gritos
al ronco coro de los cuervos:
¡escuchad como graznan a un tiempo,
el negro ejército sombrío,
dando respuesta a esa estúpida,
las urracas, grajos y cornejas!...
Mas he aquí que se alza
un pájaro maravilloso de alas de oro.
Su resplandeciente plumaje
brilla hermosamente en el aire.
Vuela con divino aleteo
y me invita a volar y a huir con él.
El corazón siente un dulcísimo dolor,
y de la angustia le nacen alas.
Ahora emprende una osada carrera
y sube por los aires
sobre la tumba de la ciudad
camino de la colina familiar,
y llega hasta el verde
"calvero del pájaro",
donde el maestro Walther
me inculcó la libertad.
Aquí canto yo clara y noblemente
la honra de la mujer amada.
¡Álcese, aunque se opongan
los maestros-grajos,
esta orgullosa canción de amor!
¡Quedaos ahí abajo, maestros!
¡Adiós!
(Salta de la silla con ademán
orgulloso y despreciativo, y
sale rápidamente)
BECKMESSER
Aquí podéis ver, en la pizarra,
todas las faltas leves y graves...
"Flexión falsa", "palabra incorrecta",
"sílabas repetidas" y "vicios"...
"Equivocación",
y "rima en lugar inapropiado".
Todo el período está
"invertido" y "cambiado".
Entre las estrofas hay un "zurcido".
Por todas partes,
"absoluta oscuridad".
"Palabra confusa", "diferencia"
y aquí una "estridencia".
Ahí "respiración falsa"
y aquí un "imprevisto".
¡La melodía es incomprensible!
¡Los tonos... mal entremezclados!
Si no os parece excesiva la molestia,
contad, maestros, todas estas faltas.
Ya había perdido con la octava,
pero nadie antes que él
había cometido tantas!
Mal contadas, pasan de cincuenta.
¡Decid! ¿Aún lo elegiréis maestro?
MAESTROS
¡Exacto, así es! ¡Lo veo claro!
¡Mal nos ha ido con el caballero!
Si lo desea entiéndase con él Sachs,
pero aquí, en la silla de canto,
nada tiene que decir.
¿Es que no vamos a tener la libertad
de escoger a nuestros compañeros?
Si diéramos entrada a cualquiera
¿a qué nivel quedarían los maestros?
¡Mirad cómo se aflige el caballerete!
¡Será porque Sachs lo ha elegido!
¡Ja, ja!...
Todo esto es ya enojoso ¡Acabemos!
¡Vamos maestros, votad con la mano!
SACHS
(observa a Walther, entusiasmado)
¡Ah, qué valor!
¡Puro fuego de la inspiración!
¡Maestros, vamos, callad y escuchad!
¡Oídle, Sachs os lo ruega!
Señor marcador, daros un reposo,
dejad que podamos oír a otro!
¡Todo es inútil!
¡Se han puesto sus vanidosos ropajes!
¡Apenas oyen sus propias palabras!
Ninguno presta atención al caballero.
Pero esto es lo que yo llamo valor.
¡Hay que ver cómo aguanta!
¡Este sí que tiene un bravo corazón!
¡He aquí un gran poeta!
Si yo, Hans Sachs,
hago zapatos y versos,
éste es poeta y caballero.
POGNER
(para sí)
Está claro que no ha habido suerte.
¡Mal le ha ido a mi caballero!
No me queda otro remedio que ceder,
mas creo que esto me dará problemas.
Ojalá le hubiera visto entre nosotros,
pues sería estupendo tenerlo de yerno.
¡Quién sabe lo que dirá mi niña
cuando vea al que resulte vencedor!
¡He de admitir que me preocupa
que Eva rechace al maestro!
APRENDICES
(abandonan el banco, se agarran
y danzan en corro cada vez
más divertido en torno al tnglado)
¡Suerte con el canto magistral,
para que la guirnalda logréis!
¿Será entregada al señor caballero
la florida guirnalda de fina seda?
BECKMESSER
¡Vamos maestros, votad vuestro fallo!
(La mayoría alza la mano)
LOS MAESTROS
(sin Sachs ni Pogner)
¡Suspendido y rechazado!
(Todos se dispersan con gran
agitación. Con divertido tumulto
los aprendices, asaltan los bancos,
la silla y el tinglado, lo que
aumenta la confusión de los maestros
que se arremolinan para salir
Apresuradamente. Sachs,
que se ha quedado solo, en el
proscenio, mira pensativo a la silla
de canto. Cuando ésta es asaltada
también por los aprendices y Sachs
con gesto entre humorístico y alentado
se vuelve para marchar, cae el telón)
Si quereis el libreto en alemán,
AQUI. Asi no ocupamos mucho espacio.
La cata esta dividida en tres fragmentos:

Canción de Walther
CANCION WALTHER

Interrupción de Beckmesser y pollo generalizado
INTERRUPCION

Discusión Sachs y Beckmesser y gran final
FINAL
Consejos para la audición de esta cata
1. Empezad por el final
2. Prestad atención al texto y a las indicaciones escénicas, aqui imprescindibles.
3. Divertios viendo como Beckmesser dice lerdos y Sachs insulta a Beckmesser sin que se de cuenta
Los comentarios de esta cata, como siempre, un poco más tarde, para daros tiempo a escucharla
