A Kenneth Tarver lo he escuchado. Puro Chen.
Señores directivos, accionistas y amantes en general del Teatro chino de Manolita Chen ¡¡¡¡He visto y oído vivo a Chen Reiss!!!!
El problema es que ha sido en el Theater an der Wien, una piccolina bombonera en el que se oye con nitidez y presencia a todo quisque. Lo primero que hay que decir es que está como un queso de bola. Guapa, con estupenda figura, con chasis, piernas largas, cadera alta. Un bomboncito de los que tanto se llevan hoy día. En la función de Rigoletto presenciada, el casting fué de una precisión digna de mejor causa: no pisó el escenario ninguna muchacha que no tuviera un físico espectacular y generoso. Desde la condesa de Ceprano a la Maddalena, pasando por la Gilda, la Giovanna y terminando por la soprano que cantaba el paje del duca.
Pues bien, la Reiss en el papel de Gilda, en dicho teatro, insisto, sonó con presencia y no tuvo problemas para llenarlo, incluso con la, a veces ruidosa, errática y deslavazada dirección musical de su compatriota Omer Meir Wellber al frente de la estupenda orquesta de la Radio Austríaca. El timbre es algo blanquecino y prodiga sonidos fijos, desabridos, faltos de mordiente y de dudosa afinación en la zona alta, pero resultó muy atractiva, creíble y comunicativa en escena. Fué la gran triunfadora de la función y recibió vítores y bravos.
A la espera de escucharla en un teatro de los grandes, no la incluimos, de momento, en nómina y bien que lo lamento, porque su físico sería ideal para alguno de nuestros espectáculos.
