En el nuevo número de la revista mexicana Proopera sale una entrevista interesante con René Pape. Pongo algunas partes y dejo el link para el que quiera ver el resto(se puede descargar en pdf).
¿Cómo descubriste el mundo de la ópera?
Es una larga historia. Ahora tengo 43 años y empecé a cantar desde los nueve en un coro de niños en mi pueblo natal, Dresden,
en la antigua Alemania del Este. Crecí con mi abuela y a ella le gustaba mucho la música clásica y la ópera. Además, en mi entorno, había una gran tradición musical con el teatro del Semper Oper, que fue bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial, y la famosa Staatskapelle. Duré siete años en ese coro, hasta que apliqué al Conservatorio y luego ingresé al Coro de la Ópera. Esto fue en 1988. ¡Ya son casi 20 años que te he relatado en tan pocas palabras!
¿Cómo has elegido el repertorio adecuado para tu voz?
Empecé con papeles pequeños del repertorio alemán. Por supuesto Mozart, Beethoven y Wagner. Luego ya hice roles italianos como el Fígaro. El repertorio francés no lo exploré en ese momento porque para nosotros los alemanes no es fácil. Pero poco a poco comencé a crecer el espectro de roles y quizá mi vida hubiera sido muy sencilla si me hubiera quedado en el repertorio alemán, pero me gusta aprender cosas nuevas. Por ejemplo, recientemente he estudiado más el repertorio italiano, el francés y el ruso, pero poco a poco.
¿Cuál es el proceso para aprender y crear un personaje?
Muy buena pregunta. Todo dependerá de qué carácter tiene el personaje: si es serio, más triste, malvado o cómico, así como de la trama de la ópera. Después sí toma tiempo para montarlo
en escena, entenderlo y en la medida en la que se avanza, uno ya tiene los gestos, qué tipo de reacciones y también las relaciones con los demás colegas y el carácter del personaje cada vez más claro.
En cuanto al tiempo, estudio un personaje durante medio año o hasta un año en promedio; depende del tiempo que tenga para hacerlo, pero trato de estudiar diariamente una o dos horas y escuchar grabaciones, tanto en disco compacto como en DVD.
También trato de ir a funciones en las que cantan colegas
para que, cuando llegan los ensayos, ya esté todo listo. Después agrego al personaje nuevos elementos de las producciones
anteriores y así todo se enriquece. Es un proceso que nunca termina y del que siempre se aprende. Con el tiempo, el cuerpo cambia y uno se vuelve más inteligente, por lo que todo esto se refleja no sólo en el canto, sino también en la actuación.
¿Quiénes son tus referencias del pasado?
Desde que era estudiante escuchaba grabaciones, curiosamente
de tenores como Di Stefano, Corelli, Del Monaco, y me gusta mucho la forma en la que cantaban y pienso lo que hacían con su técnica. En cuanto a cantantes de mi tesitura, admiro mucho a Siepi, Pinza, Kipnis; este último es uno de los que más me encanta. Era muy difícil conseguir sus discos en la Alemania del Este, y mucho más difícil atravesar el muro para poder verlos en vivo. George London es mi favorito como cantante
y como artista. Ahora soy buen amigo de Nora London, su viuda. Ella me ha contado anécdotas sobre él, sobre cómo estudiaba. Tengo muchos de sus discos.
De los artistas contemporáneos, me gustan las voces de James Morris o Sam Ramey. Por supuesto que también admiro mucho a Pavarotti y a Domingo, con quienes he llegado a cantar, lo cual me da una gran satisfacción por saber de dónde vengo y tener la oportunidad de haber compartido el escenario con ellos.
www.proopera.org.mx (sección "revista en línea", página 42)