Yo también estuve ayer en el recital de la Frittoli... Coincido contigo, Rominger, en lo del aburrimiento: sin embargo, confío en que el ciclo de grandes voces remontará con Olga Borodina

(luego vienen la Gheorghiu y Domingo, así que...

). Hasta el momento, con todo, es verdad que la cosa está un poco alicaída: me apetecía mucho lo de Heppner, pero como tuvo que cancelar me he quedado con las ganas
Bueno, aquí van mis impresiones con respecto a ayer:
En la primera aria de concierto de Mozart, me pareció que la mujer salía con la voz fría: creo que (con perdón) calaba un poco. La segunda ya se le dio mejor, e incluso me gustó bastante... Lo mejor del concierto llegó en la segunda parte con Beethoven (tanto en el aria como en la obertura de
Egmont), porque el último apartado, dedicado a Martucci y sus
Canzoni dei ricordi se hizo pesadito... No porque la música lo fuera (yo no la conocía, pero me pareció muy sugerente... intimista y melancólica), sino porque (creo yo) hace falta para cantarla una persona de gran sensibilidad. Barbara Frittoli la tiene (en algún lugar, jeje) pero... no lo bastante como para que la cosa dejara de ser monótona.
La (única) propina de la noche fue
Io son l'umile ancella, que cantó con buena voz (y es que la tiene muy bonita, todo hay que decirlo: voluptuosa y aterciopelada), pero sin... sin... sin lo que hace falta para que uno se entusiasme. Con todo, fue el único momento de la noche en que se sintió despertar al público, que la braveó mucho (¿quizá existía la esperanza de que diera otro bis más, encarrilado por las sendas de la tradición?).
En cualquier caso,
es lo que tienen este tipo de conciertos: no vale con que el cantante sea bueno... artistas estupendos en el desarrollo de una ópera completa pueden hacerse cansinos al quedarse ellos solos durante dos horas... A eso se suma que venimos mal acostumbrados del año pasado, con Bartoli, Flórez, Barcellona, Antonacci y Villazón...
En resumen: Olga, acude pronto al rescate
