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PRIMERA FUNCIÓN:
Palacio de Festivales de Santander, 7 de octubre de 2006.
El único elemento sobre el que me atrevo a opinar con cierta confianza es
siempre la puesta en escena, ya que no requiere un oído fino ni
muchos conocimientos musicales (y como a día de hoy no tengo ni una
cosa ni la otra, pues lo tengo fácil). Así que me mojo una vez más en este
aspecto, y diré que me ha parecido el principal culpable de que me
aburriera a ratos. La producción (Teatro Villamarta de Jerez) era justita,
pero el problema en mi opinión ha estado claramente en la dirección de
escena (Francisco López). No se ha comido mucho la cabeza, se ha
limitado a poner al coro siempre al fondo del escenario y en muchas
ocasiones (tercer acto especialmente) su falta de imaginación ha
desembocado en un estatismo que me parece impropio de una Carmen.
Quizás sólo interrumpido por la excelente bailaora María del Mar Moreno,
que amenizó los entreactos con verdadera expresividad corporal.
Vestuario muy colorista en primer y cuarto actos (coro femenino) pero
bastante simplón en el resto de la obra. Me gustó la iluminación pero sin
llamar demasiado la atención.
Esta vez no me voy a atrever a decir mucho de la dirección musical
(Antonello Allemandi) porque después de contrastar mis opiniones tras la
pasada Tosca de Bilbao comprobé que estoy aún más verde de lo que ya
imaginaba. Sólo decir que me extrañó mucho la caña que metió Allemandi
a los metales en el tema de la obertura. Creo que pudo influir que yo
estuviera en la última fila del auditorio, no lo sé.
Nancy Fabiola Herrera (Carmen) me pareció, con mucha diferencia,
lo mejor de la noche. Muy sólida, perfectamente audible tanto en graves
como en agudos y sobre todo plenamente metida en el personaje. Leí en
el programa que Carmen es su gran personaje, y a la vista está que lo
tiene muy dominado.
Michael Hendricks (Don José) me tuvo un poco entre dos aguas.
Por un lado me pareció que vocalmente no tenía ningún problema (sobre
todo en los agudos), pero en cambio me decepcionó un poco en la forma
de cantar el personaje. Me pareció un poco basto al atacar sus frases.
Como si no tuviera problemas de instrumento pero sí de interpretación. Y
como actor, bastante discreto. En cualquier caso, lo mejor después de la
gran prota.
Jean-Luc Chaignaud (Escamillo) dió un aviso de indisposición antes
de aparecer en el segundo acto, alegando un fuerte catarro a pesar del
cual decidió salir a cantar. No sé qué habria sido mejor, si tener este
Escamillo o habérnoslo imaginado en escena, porque lo cierto es que sonó
bastante horrible en general y hasta me pareció que desafinó en varias
ocasiones (y tiene tela que me lo pareciera sin que conozca la partitura).
Casi inaudible en la zona baja y absolútamente soso en escena, así que a
menos que todo fuera imaginación mía: muy mal y lo peor de la noche.
Leontina Vaduva (Micaela) fue un quiero y no puedo. Muy
entregada al papel en escena, intentando cantar con gusto pero
desgraciadamente siempre con un vibrato tremendo que en algunos
momentos pasó a baile. Fue muy aplaudida al final, supongo que como
agradecimiento a su entrega. Me han dicho que esta cantante prometió
mucho en su momento, pero que cantó lo que no tenía que cantar y por
eso su voz está hoy como está. Yo siempre le tendré un aprecio especial,
porque cantó la Mimí de la primera ópera que ví en mi vida (Bilbao,
temporada 98/99).
Me gustaron las comprimarias femeninas, Laura Alonso (Fresquita)
y Alexandra Rivas (Mercedes), y algo menos los masculinos, Francisco
Santiago (Zúñiga) y Eduardo Santamaría (El Remendado).
Respecto al coro (Coro Lírico de Cantabria), coincido totalmente
con la opinión de CioCioFly tras el ensayo general: magnífico el coro
femenino y flojo el masculino.
En resumen, muy buena Carmen en lo que a la protagonista y al
coro femenino se refiere (incluso el Don José, aunque por debajo), pero
mal acompañada por los otros dos principales y sobre todo por una
dirección de escena, en mi opinión, bastante deficiente.
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