Ya sé que me había tomado vacaciones del foro y eso, pero me acaba de llegar la entrada que había pedido para la premiere de la Flauta Mágica del Festival de Salzburg y me ha hecho recordar algo muy emocionante:
Era el año 1991 y yo tenía 12 años. Con ocasión del bicentenario de la muerte de Mozart me compré una colección de kiosko que cambió mi vida, como ya os he comentado alguna vez, porque me hizo descubrir la MÚSICA. Alucinado por el mundo que acababa de vislumbrar, pensé: "El próximo aniversario de Mozart será en el 2006...qué guay!!...yo tendré 27 años, estaré trabajando y, si ahorro, podré ir a Salzburgo...guaaaaaaauuuuuu". Así lo pensé y así, de hecho, lo consigné en mi diario.
Parece mentira, pero eso se ha terminado cumpliendo, y al recibir hoy esa entrada me ha venido a la mente esa tontería de preadolescente soñador y me he emocionado mucho. Y no sólo porque pueda estar allí y disfrutar de la función como buen operófilo que soy, sino, sobre todo, porque he sentido una nostalgia terrible del niño que ya no soy. Y hasta he llorado, quién me lo iba a decir!
Sea como fuere, el recuerdo de aquel chavalito es lo suficientemente poderoso como para que se me hayan cargado las pilas

...así que para bien o para mal, aquí estoy...espero que pronto haya más reincorporaciones. Que algo que produce emociones tan grandes no separe nunca a nadie!!
Un abrazo a todos!