angelparsifal escribió:
El wagneriano escribió:
En todo caso, creo que el mejor Tannhäuser de esos años es el de 1965: Cluytens en el podio, Windgassen y Brouwentijn como pareja protagonista, repitiendo la azaña de una década antes, Hermann Prey como Wolfram, Anja Silja como Venus y Talvela como Landgrave. Circula de forma no oficial con sonido monoaural. Si se publicara de manera oficial, y quizás en estéreo, sería la referencia absoluta, por batuta, elenco y sonido.
La grabación de 1965 que circula por ahí tiene a Ludmila Dvorakova como Venus y a Leonie Rysanek como Elisabeth.
Sin embargo, cuenta con un corte que a mí me parece imperdonable: empieza directamente con Tannhäuser diciendo "Im Traum war mir's als hörte ich was meinem Ohr so lange fremd!", a lo que Venus le responde que a qué viene ese delirio. Eso no puede explicarse sin el despertar repentino de Tannhäuser que la aturde a ella (Geliebter sag! Wo weilt dein sinn?) y el cansancio de él (Zu viel! Zu viel! O, daß ich nun erwachte!), por lo que al prescindir de ellos, se queda cojo el inicio de la ópera en esta grabación, vicio que empezó en 1964, y siguió en 1966 y 1967...
Efectivamente, lo he comprobado. La dualidad de repartos de aquellos años, pues varios cantantes se pluriempleaban en varias roles.
Hay ciertos cortes de Wieland que son extraños. Yo no le perdono las frases que se cortan hacia el final del dúo de Tannhäuser y Elisabeth en el segundo acto, y que sufrimos en 1961 y 1962. En esos años posteriores no recuerdo si está. O los cortes en Lohengrin al final del primer acto y en el coro de soldados del segundo acto con el Heraldo, creo que fue en 1959. Luego en su segundo Anillo cortó la escena de Gutrune del tercer acto del Ocaso por considerar que rompía la acción dramática tras la muerte de Sigfrido, haciendo enlazar la marcha fúnebre con la entrada de Hagen.
Visto con perspectiva, este Tannhäuser se benefició de la salida de Sawallisch de Bayreuth por las diferencias con Wieland en el Anillo de Colonia, donde este último impuso a Anja Silja como Brunilda a pesar de Sawallisch, quien quedó muy descontento. El Tannhäuser de Bayreuth iba a pasar a Giulini, quien canceló aduciendo que se había hecho un cambio de reparto sin contar con él. Böhm, que no era tonto, trajo a Otmar Suitner a Bayreuth para cubrir al italiano in extremis (Suitner, siempre infravalorado, y me parece el kapellmeister por excelencia de la segunda mitad del siglo XX, teniendo en cuenta que Keilberth falleció demasiado pronto), y después Wieland volvió a contar con Cluytens, quien en la década precedente había firmado un Tannhäuser histórico. Pero el cáncer que ya tenía a principios de los sesenta se complicó y como ya indiqué, falleció. Suitner, Cluytens, Melles y Klobucar firmaron, en conjunto, una mejor dirección que la de Sawallisch.