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El montaje fue impresionante....Increíble...Nunca vi nada parecido. Al delirante e imparable ritmo escénico, que llega a marear hay que sumarle esos "pequeños fragmentos agregados de la obra de Goldoni" que realmente son fragmentos de 15' de texto hablado, si si HABLADO con el clave de fondo. Por no hablar de esa locura colectiva que montan con la tarantella o de las morcillas y pancartas (demasiadas) que mete el señor Fo. Si a todo esto le sumamos que gran parte de los números musicales de la ópera son tomados de otras óperas mi pregunta es sencillamente una ¿Qué es lo que es exactamente 'La Gazetta' de Rossini en lo que vimos ayer? No más comentarios sobre este montaje tan....tan.
En lo vocal...aprobado raspado. La Forte, muy discreta actriz cómica, canta bonito, pero al subir la voz tiende a destimbrarse.
Praticcó, voz lo que se dice voz, ya no tiene, pero como actor está simpático, y quizá en este tipo de papeles (que hay muuuuucho más texto y recitativo que canto) aún sí sirva.
Spagnoli ayer estuvo francamente bien, tanto el lo vocal como en lo escénico.
Marisa Martins...La encontré menos brillante que otras veces.
Agata Bienkowska me pareció una vez más una cantante interesante.
Los secundarios, sin reproches.
Para el final dejo a mi amigo Carlitos el HombreTrabajador.... Y me pregunto una vez más ¿cómo este hombre con esta voz tan engolada y blanquecina puede estar tan solicitado por los teatros para este repertorio? No lo entiendo...
Algo bueno tenía que haber, y esto fue la Orquesta, lo mejor de la función.
Mención especial para el comentarista, que veía como algo normal que Fo fuese "coautor de la partitura", para Rosa Cullell, que repitió varias veces algo así como "La gente quiere ópera DE REPARTO, pero hay que innovar y traer cosas que no sean tan DE REPARTO de vez en cuando" (querría decir repertorio imagino, pero me parece un fallo grave para una señora con su cargo). Aún queda tiempo para mencionar a TVE, que nos obsequió con unos subtítulos en amarillo que, debido a los colores del montaje, eran prácticamente ilegibles. Y ni una palabra más.
_________________ El tiempo es algo singular: Mientras pasa sin más la vida, no es nada en absoluto. De pronto, solo le sentimos a él, a nuestro alrededor y en nuestro interior, fluyendo una y otra vez por nosotros, por nuestros rostros, como un silencioso reloj de arena.
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