Vaya, lo siento...
Récord de funciones y debut de varias estrellas en el Liceu con 'L'elisir d'amore'
La obra se ofrece en el conocido montaje de Mario Gas ambientado en la Italia fascista y con Devia, Giménez, Villazón o Gheorghiu como protagonistas
MARINO RODRÍGUEZ - 17/03/2005
BARCELONA
No hay ninguna novedad en el montaje que el Liceu presentará a partir de mañana de L´elisir d´amore: es la misma aplaudida versión -ambientada en una pequeña población de la Italia de los primeros años del fascismo- que Mario Gas estrenó en el Grec de 1983, que se vió en el Festival de Peralada diez años después y que el propio Liceu ya presentó durante su exilio por la reconstrucción en el teatro Victòria, en concreto en 1998.
Aun así, esta nueva presentación liceísta de la popular ópera de Donizetti -para algunos una de las más hermosas óperas del gran repertorio, para otros una de las más blandengues: sobre gustos no hay nada escrito- pasará a la historia del teatro por dos razones: marca un récord de funciones -se ofrecerán un total de veinte con cinco repartos distintos- de una misma obra en el Liceu, al menos durante muchas décadas, y con ella debutarán en el coliseo de la Rambla varias estrellas internacionales de la ópera, como es el caso de tres de los cuatro protagonistas del estreno de mañana -y de otras cuatro funciones-: la soprano italiana Mariella Devia (Adina), el tenor argentino Raúl Giménez (Nemorino) y el barítono también argentino Víctor Torres (Belcore). Este primer reparto lo completa el bajo italiano Simone Alaimo (Dulcamara).
En mayo y junio debutarán, encarnando a Nemorino, el mexicano Rolando Villazón y el maltés Joseph Calleja, dos de las más aclamados nuevas voces de tenor del momento, sobre todo el primero, en el que algunos críticos ven al más claro heredero de Plácido Domingo, pues su estilo se parece mucho al del astro madrileño.
Y,last but not least, en junio debutará también en una producción escénica en el Liceu, tras ofrecer un recital la pasada temporada, la más diva -en varios sentidos- de las sopranos aparecidas en los últimos tiempos, la rumana Angela Gheorghiu. Eso sí, solamente cantará dos funciones.
El director artístico del Liceu, Joan Matabosch, no dudó ayer en calificar de vergüenza que no hubiera debutado antes en el Liceu Raúl Giménez
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Giménez quiso quitar por su parte hierro al asunto. "Tuve un par de ofertas, pero luego hubo cambios de programación. Y hay buenos tenores de aquí para mi repertorio. Encuentro lógico que se les dé prioridad". Sobre su personaje, Nemorino, Giménez dice lo mismo que Mario Gas y lo que casi todo el mundo: "No es el tonto del pueblo. Es un adolescente inocente, limpio, transparente.Un enamorado loco que hace algunas de la tonterías que hace todo el mundo cuando está enamorado",
El director musical de la producción, Daniele Callegari, dice buscar en esta ópera "una unidad estilística basada en el equilibrio entre sus dos componentes: el cómico o buffo y el sentimental o romántico". Y Mario Gas afirma por su parte que "el traslado a la Italia fascista ayuda a clarificar la obra pues fue una época de crisis en la que se intentó vender al pueblo un bienestar que en realidad no tenía".