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Hoy estoy de corta-pega sobre esta ópera...
veamos.....cosí un escrito de Philipp Gosset...que empieza fuerte...Cómo es posible que sepamos tan poco de una ópera cómica de Gioachino Rossini representada por vez primera el 6 de septiembre de 1816 en el Teatro dei Fiorentini de Nápoles, siete meses después del estreno de Il barbiere di Siviglia y cuatro meses antes del de La Cenerentola? Mientras estas obras maestras, así como otras óperas cómicas en dos actos en italiano de Rossini, se siguieron representando regularmente en los siglos XIX y XX, La gazzetta desapareció del mapa. ¿Es justo el veredicto de la historia? ¿Tanto falló Rossini en esta ocasión?
sigue el argumento...ya conocido...y ahora entra a trapo: Desde el principio de su historia, Il matrimonio per concorso llamó la atención del teatro musical. De especial importancia para la ópera de Rossini es Avviso al pubblico, de Giuseppe Mosca, con libreto de Gaetano Rossi, que se estrenó en el Teatro alla Scala de Milán durante el carnaval de 1814, mientras Rossini trabajaba en ese mismo teatro (para los estrenos de Aureliano in Palmira, el 26 de diciembre de 1813, y después para Il Turco in Italia, el 14 de agosto de 1814). Quizá el propio Rossini sugirió este texto al libretista napolitano Giuseppe Palomba, que libremente se apropió de muchas ideas del texto de Rossi cuando escribía La gazzetta para Rossini. La novedad más importante del libreto de Palomba es la transformación del sórdido Pandolfo en un típico personaje bufo napolitano, Don Pomponio Storione, creado a medida para las dotes del gran actor y cantante napolitano Carlo Casaccia. Pero Palomba no fue el único que se basó en materiales de otros autores. Todo el mundo sabe que Rossini solía reutilizar anteriores materiales suyos, pero ésta era una práctica más restringida de lo que a veces se cree. La aplicaba a menudo en sus primeres óperas, escritas a velocidad vertiginosa; de vez en cuando tomaba un aria de una ópera que no había gustado al público; preparó un centone para Venecia en un tiempo muy corto (Eduardo e Cristina, de 1819); y, según parece, incluso en su madurez pensaba que, cuando se presentaba ante un público nuevo, debía ser cauteloso y probar cómo reaccionaba ante una música originariamente escrita para otras obras. Las dos primeras óperas que escribió para Nápoles, Elisabetta, Regina d’Inghilterra (Teatro San Carlo, 4 de octubre de 1815) y La gazzetta, están muy condicionadas por su música anterior, igual que sus dos primeras obras para la Ópera de París. Aunque, en las ocho óperas que Rossini escribió posteriormente para Nápoles apenas recurrió a esta práctica. En la reacción crítica ante La gazzetta, ha pesado mucho que todo el mundo se diera cuenta de la gran cantidad de música anterior reutilizada en esta obra, pero no se ha subrayado lo suficiente que el propio Rossini rescribiera cada una de las piezas o secciones que tomara prestadas, modificando sus detalles, cambiando las líneas vocales, introduciendo modificaciones orquestales. En ningún caso se limitó a indicar a un copista una pieza anterior para después lavarse las manos. Todo lo contrario, lo más probable es que sugiriese a Palomba los pasajes que le parecían más apropiados para utilizarlos en La gazzetta, y que pidiera al libretista que hiciese sus versos a medida de una música anterior, adoptando la misma estructura poética, las rimas, el reparto de personajes, etc. Las piezas extraídas totalmente de otras obras proceden de dos óperas desconocidas en Nápoles en 1816: la cavatina Lisetta, el dueto para Lisetta y Don Pomponio, y el coro y quinteto proceden de Il Turco in Italia; el terceto, de La pietra del paragone. Además, en otras piezas se utilizan secciones de Torvaldo e Dorliska y de Sigismondo, pero no composiciones enteras.
para ensalzar los puntos de esta ópera poco después...Ninguna de estas piezas parece fuera de lugar. La cavatina Lisetta presenta a la prima donna como una joven llena de vida, mientras que el dueto para Lisetta y Don Pomponio procede directamente de un diálogo entre la joven y su padre en Il matrimonio per concorso. Aunque en la obra de Goldoni no hay ninguna amenaza de duelo, la ira de Filippo y Alberto (el personaje equivalente al Roberto de Goldoni) contra Don Pomponio justifica ampliamente este trío cómico. Lo único que parece artificioso es la presencia del coro y quinteto de Il Turco in Italia. Mientras que Goldoni se contenta con que Filippo –en sus esfuerzos para obtener la mano de Lisetta– se disfrace en una única ocasión (de coronel bigotudo con un marcado acento del este de Europa), Palomba y Rossini lo presentan, en el espléndido final del primer acto, como un cuáquero rico, Usbanguting Qualching de Inch Subuntinch, y hacia el final del segundo acto como un sultán turco, Abdallid Falzul Carababa. De todos modos, el único objetivo de este último disfraz es introducir el baile de máscaras, con todos los principales personajes vestidos de turcos, y un desesperado Don Pomponio incapaz de reconocer a su hija (a imagen de Don Geronio en Il Turco, que es incapaz de reconocer a su esposa). Sin embargo, la pieza es digna del mejor Rossini, y la confusión permite a las parejas escaparse y formalizar su boda, de manera que finalmente los padres se ven obligados a dar su consentimiento. La presentación que hace Goldoni del contraste entre las dos parejas de padre e hija es menos equilibrada en La gazzetta, porque Don Pomponio tiene un papel tan importante en la ópera que Anselmo por fuerza tiene que quedar eclipsado. De la misma manera, Rossini da un trato preferente a la descarada Lisetta con una cavatina en el primer acto y un aria compuesta expresamente (en la cual ella se imagina en los Campos Elíseos, cortejada por grandes héroes: Rómulo le ofrece una flor, y Eneas, un café), por no hablar de los duetos con su padre y Filippo. Doralice, un personaje cincelado con gran belleza por Goldoni, tiene una actuación menos destacada en La gazzetta: al margen de su papel en los conjuntos vocales más importantes, solamente canta una breve aria di sorbetto en el primer acto (el aria de Doralice fue compuesta por un colaborador de Rossini, el mismo músico autor de la graciosa aria, para una de las espectadoras francesas, Madame La Rose, al principio del segundo acto. El recitativo a secco tampoco es de Rossini: igual que en el caso de Il barbiere di Siviglia y La Cenerentola, el recitativo de La gazzetta es obra de unos colaboradores). Pero Pomponio, Lisetta y Filippo forman un grupo tan pintoresco que su tendencia a relegar Anselmo, Doralice y Alberto a un segundo plano no tiene resultados adversos en el éxito de la ópera de Rossini. A pesar de todo, existen indicios de que el compositor no acabó de llevar a cabo sus planes para La gazzetta. La nueva edición crítica de la ópera, preparada por Fabrizio Scipioni y por mí mismo y publicada en 2002 por la Fondazione Rossini de Pesaro, ha resulto muchos enigmas. Pero no existe ninguna fuente musical para las tres largas escenas del primer acto, que culminan con el quinteto para las dos parejas y Pomponio (“Questo? Questa? Come? Che?”). Las tres escenas proceden de Goldoni y tienen un importante papel en la acción. En la Escena VI, Doralice conoce a Alberto, que está convencido de que debe ser la joven anunciada en la gazzetta (porque Lisetta y Filippo –que quieren que Alberto deje de fijarse en Lisetta– le aseguran que ellos dos ya están casados), y ambos se enamoran en el acto. En la escena VII, Alberto comunica a Pomponio que está interesado por su hija; entonces, para ganarse el favor del napolitano, se inventa una historia familiar que se remonta a Felipe de Macedonia. Pomponio, impresionado, da su conformidad al enlace. En la Escena VIII, Lisetta suplica a su padre que le permita casarse con el hombre al que ama. Cuando Pomponio le hace saber que tiene la intención de casarla con un tal “Felippo”, sus lágrimas se transforman en alegría. Alberto regresa, y Pomponio presenta a Lisetta y Alberto como a futuros marido y mujer. La confusión resultante es el tema del quinteto. ¿Llegó a hacer este quinteto Rossini? No hay manera de saberlo. Por ejemplo, la sección inicial a 5 de La gazzetta empieza: “Gia nel campo un giramento / Mi camina lento lento”, con una estructura parecida a la del sexteto de La Cenerentola, escrito algunos meses después, “Questo e un nodo avvillupato, / Questo e un gruppo rintrecciato”. Pero los parecidos se acaban casi inmediatamente. Además, el texto de la stretta final procede del reciente Il barbiere di Siviglia (“Mi par de esser con la testa”). ¿Es posible que Rossini hubieran escrito al principio una pieza parecida a la que posteriormente creó para La Cenerentola, pero que acabase con la stretta del Barbiere, ya compuesta? Y, en ese caso, ¿por qué la suprimió? Es evidente que el motivo no podía ser que después utilizase parte de la composición en La Cenerentola, ya que la obertura de La gazzetta está claramente presente en el principio de aquella ópera. Dado que las intervenciones que serían necesarias para “crear” un quinteto donde no existe ninguno son excesivas, esta edición se abstiene de hacerlo. Por otra parte, es imposible que la trama tenga sentido si Doralice y Alberto no se enamoran; por eso, hemos adaptado musicalmente el recitativo de la Escena VI. Finalmente, cada director de escena tiene que acabar resolviendo estas cuestiones. Dario Fo, en su producción, ha extraído un texto del libreto original que los personajes declaman con un ritmo vivo, lleno de fuerza cómica. En resumen, La gazzetta es una obra no poco problemática, tanto desde el punto de vista de la edición como de la representación. De todos modos, el esfuerzo merece la pena. Goldoni nos ha dejado una estructura maravillosa, unos sucesos alocados y unos personajes encantadores; y en el transformado Don Pomponio Storione, Rossini ha dado vida musical a una magnífica figura cómica. Si miramos La gazzetta sin preocuparnos de lo que ha tomado prestado de otras obras, y si disfrutamos de su espíritu, nos reímos con sus diálogos hilarantes y nos recreamos con sus numerosos aciertos musicales y dramáticos, seguro que esta ópera nos cautivará y divertirá.
esperemos.....
_________________ AUPA WOLFIE!!!...esto ya lo había dicho, no? Fantinetta, hoy mismo
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