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L’Ange apparaît familièrement au milieu des
hommes, comme un beau papillon énigmatique,
et ceux-ci ne le reconnaissent pas.
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El Cuarto Cuadro,
L'ange voyageur, comienza con un pasaje orquestal construido sobre los motivos de los Hermanos Leon, Bernardo, y Maseo, desarrollado en dos secciones. En este caso, las aves son de Nueva Caledonia.
FRANCES
FRÈRE LÉON
J'ai peur, j'ai peur, j'ai peur sur la route, quand
s'agrandissent et s'obscurcissent les fenêtres, quand
ne rougissent plus les feuilles du Poinsettia.
Ho! Frère Massée ! Je vais essayer d'établir des
marches et un petit pont, entre les rochers. Veux-tu
t'occuper de la porte ?
FRÈRE MASSÉE
Oui, Frère Léon, je serai portier pour aujourd'hui.
FRÈRE LÉON
J'ai peur, j'ai peur, j'ai peur sur la route, quand elle va
mourir, quand elle n'a plus de parfum, la fleur de
Tiaré.
Voilà ! l'invisible, l'invisible se voit…
FRÈRE MASSÉE
Notre Père François est là-bas dans sa grotte. J'aimerais
lui parler plus souvent. Mais je n'ose pas le
déranger pendant ses heures d'oraison…
FRÈRE MASSÉE
Qui peut frapper de la sorte ?
D'où viens-tu, mon fils ? Tu n'es sûrement pas d'ici
pour frapper aux portes d'une façon si étrange !
L'ANGE
Comment, comment faut-il frapper?
FRÈRE MASSÉE
Frappe trois coups, lentement, pas trop fort. Puis tu
attends un moment (le temps de dire un Pater Noster),
jusqu'à ce que le portier vienne à toi.
S'il n'est pas venu, tu peux frapper une autre fois.
L'ANGE
Je viens de loin, j'ai à faire un long voyage. Je voulais
parler à ton Père François, mais il ne faut pas le distraire
de sa contemplation. En attendant, puis-je
poser une question à Frère Élie ?
FRÈRE MASSÉE
Prends patience quelques minutes, je vais le chercher.
FRÈRE ÉLIE
Pourquoi me dérange-t-on sans cesse? Je suis Vicaire
de l'Ordre: je dois établir des plans, rédiger des textes.
Comment travailler dans des conditions pareilles?
L'ANGE
Tu sembles en colère, Frère Élie… la colère trouble
l'esprit, elle obscurcit le discernement, elle obscurcit
le discernement de la Vérité.
FRÈRE ÉLIE
Laisse la Vérité tranquille! Ne t'occupe pas de mon
esprit, et dis-moi vite ce que tu veux!
L'ANGE
Que penses-tu de la Prédestination? As-tu rejeté le
vieil homme ? pour revêtir l'homme nouveau, et
trouver ton vrai visage : prévu par Dieu dans la justice,
dans la justice et la sainteté, la sainteté de la Vérité.
FRÈRE ÉLIE
Mais, il me fait un sermon, ma parole… En voilà un
galimatias ! et c'est pour me dire cela que tu as interrompu
mon travail? Va ton chemin, jeune prétentieux!
je refuse de te répondre !
FRÈRE MASSÉE
Ha! de tout ceci, que dirait notre Père, notre Père
François?
FRÈRE MASSÉE
Mais, il frappe encore !
Rebonjour, mon fils ! Tu n'as guère tenu compte de
ma leçon sur la manière de frapper.
L'ANGE
Frère Élie n'a pas voulu me répondre, Frère
Bernard me répondra. Puis-je poser une question à
Frère Bernard?
FRÈRE MASSÉE
Prends patience quelques minutes, je vais le chercher…
L'ANGE
Dieu te donne sa paix, ô bon Frère !
FRÈRE BERNARD
Que veux-tu, voyageur?
L'ANGE
J'ai posé une question à Frère Élie : il n'a rien voulu
me dire. Peut-être sauras-tu la réponse ?
Que penses-tu de la Prédestination? As-tu rejeté le
vieil homme ? pour revêtir l'homme nouveau, et
trouver ton vrai visage : prévu par Dieu dans la justice,
la justice et la sainteté, la sainteté de la Vérité.
FRÈRE BERNARD
J'ai souvent pensé, qu'après ma mort, Notre Seigneur
Jésus-Christ me regardera, comme il a regardé la
monnaie du tribut, en disant : "De qui sont cette
image et cette inscription ?" Et, s'il plaît à Dieu et à sa
grâce, je voudrais pouvoir lui répondre : "De Vous,
de Vous". C'est pour cela que j'ai quitté le monde et
que je suis ici…
L'ANGE
Tu as bien répondu. Persévère dans cette voie.
FRÈRE BERNARD
Puis-je à mon tour te poser une question? Quel est
ton nom?
L'ANGE
Je viens de loin, pour parler à ton Père François. Je
n'ai pas voulu le distraire de sa contemplation. Je vais
lui parler maintenant, lui parler mieux qu'avec des
mots. Puis, je repartirai pour un long, un très long,
très long voyage. Ne me demande pas mon nom, ne
me demande pas mon nom: il est merveilleux!
FRÈRE BERNARD
Frère Massée?
FRÈRE MASSÉE
Frère Bernard?
FRÈRE BERNARD
C'était peut-être un Ange…
ESPAÑOL
HERMANO LEON
Tengo miedo, tengo miedo en el camino, cuando
las ventanas se agrandan y oscurecen, cuando
ya no enrojecen las hojas de la Flor de Pascua
¡Bueno, Hermano Maseo! Voy a tratar de construir
unas escalones y un pequeño puente, entre las rocas.
¿Puedes ocuparte de la puerta?
HERMANO MASEO
Sí, Hermano Leon, seré portero el día de hoy
HERMANO LEON
Tengo miedo, tengo miedo en el camino, cuando la flor
de la Tiara va a morir, cuando ya no está perfumada
¡Mira!, lo invisible se vuelve visible
HERMANO MASEO
Nuestro Padre Francisco está abajo en la cueva. Me gustaría
hablar con él más a menudo. Pero no me atrevo
a molestarles cuando está orando...
HERMANO MASEO
¿Quien puede llamar de esta manera?
¿De dónde vienes, hijo mío? Seguramente no has llegado hasta
aquí, para llamar a la puerta de una manera tan extraña.
EL ANGEL
¿Cómo debería llamar?
HERMANO MASEO
Con tres golpes, lentamente, no muy fuerte. Después
esperas un momento (lo que lleva rezar un Padre Nuestro),
hasta que se acerca el portero.
Si no llega, entonces puedes llamar otra vez.
EL ANGEL
Vengo de lejos, de un largo viaje. Quisiera
hablar con el Padre Francisco, pero no es necesario distrairle
de su contemplación. Mientras espero, ¿puedo hacer
una pregunta al Hermano Elías?
HERMANO MASEO
Un poco de paciencia, voy a buscarle
HERMANO ELIAS
¿Por qué se me molesta continuamente? Soy el Vicario
de la Orden. Tengo que hacer planes, redactar textos.
¿Como puedo trabajar en estas condiciones?
EL ANGEL
Pareces enfadado, Hermano Elías.... La ira enturbia
tu espíritu, nubla tu percepción, nubla
tu percepción de la Verdad.
HERMANO ELIAS
¡Deja a la Verdad tranquila!. No te preocupes por mí
espíritu, y dime lo que deseas.
EL ANGEL
¿Qué piensas de la Predestinación? ¿Te has despojado
del hombre viejo, para vestir el nuevo?. Para
encontrar tu verdadero rostro: previsto por Dios en la justicia,
en la justicia y la santidad, la santidad de la Verdad.
HERMANO ELIAS
Encima, me lanza un sermón, lo que faltaba.... ¡Y no es más
que un galimatías!. ¿Para decirme esto has interrumpido
mis trabajos? Sigue tu camino, joven pretencioso
Me niego a responderte.
HERMANO MASEO
¡Espera! ¿Que diría nuestro Padre, nuestro Padre
Francisco, de todo esto?
HERMANO MASEO
¡Anda, todavía sigue llamando!
Buenos días otra vez, hijo mío. No has entendido mi
lección sobre como llamar a la puerta
EL ANGEL
El Hermano Elías no ha querido responderme, el Hermano
Bernardo lo hará. ¿Puedo hacer una pregunta al
Hermano Bernardo?
HERMANO MASEO
Un poco de paciencia, voy a buscarlo.
EL ANGEL
¡La Paz de Dios sea contigo, Hermano!
HERMANO BERNARDO
¿Qué deseas, viajero?
EL ANGEL
He hecho una pregunta al Hermano Elías, que no ha querido
responder. ¿Sabrás tú, por ventura, la respuesta?
¿Qué piensas de la Predestinación? ¿Te has despojado
del hombre viejo, para vestir el nuevo?. Para
encontrar tu verdadero rostro: previsto por Dios en la justicia,
en la justicia y la santidad, la santidad de la Verdad.
HERMANO BERNARDO
He pensado a menudo, que tras mi muerte, Nuestro Señor
Jesucristo me mirada, como miró el dirnero
de los impuestos, y dirá: "¿De quién son este retrato
y esta inscripción?". Y, con la venia de Dios y su Gracia,
podré responderle: "De Vos, de Vos". Por esta razón he
abandonado el mundo y aquí estoy.
EL ANGEL
Buena respuesta. Persevera en esta vía.
HERMANO BERNARDO
¿Puedo preguntarte yo también?
¿Cómo te llamas?
EL ANGEL
Vengo de lejos, para hablar con tu Padre Francisco.
No he querido distraerle de su contemplación. Ahora
voy a hablarle, a hablarle con algo mejor que las
palabras. Después, partiré de nuevo en un largo, muy largo,
muy largo viaje. No me preguntes mi nombre,
no me preguntes mi nombre: es maravilloso
HERMANO BERNARDO
¿Hermano Maseo?
HERMANO MASEO
¿Hermano Bernardo?
HERMANO BERNARDO
Tal vez hemos visto un Angel...
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La acción dramática empieza con el díalogo entre el Hermano León y el Hermano Maseo. Escuchamos la canción del Hermano León, ya presente en el comienzo de la ópera.
Las flautas anuncian la llegada del Angel. Un
glissando en las cuerdas y las ondas Martenot, con el acompañamiento de los clarínetes, tratan de crear una atmósfera parecida al teatro Nô japonés, según nos cuenta Messiaen. Un tremendo
tutti de la orquesta representa la llamada del Angel a la puerta. Mientras el Hermano Maseo encuentra al Hermano Elías, la orquesta nos recuerda la majestad del Angel. La llegada del Hermano Elías, con su propio motivo, nos lleva al hermoso pasaje de la pregunta del Angel sobre la predestinación, que el Hermano Elías rechaza, ante una orquesta desatada e indignada. Silencio.
De nuevo la ola de sonido desatada por la llamada del Angel amenaza con arrastrarnos. La escena anterior se reproduce con la llegada del Hermano Bernardo. La respuesta a la pregunta sobre la Predestinación, se produce esta vez acompañada por una música bellísima, de gran serenidad. Las flautas introducen la pregunta del Hermano Bernardo al Angel, que con el acompañamiento tímbrico de su llegada renuncia a responder. La puerta del Convento se abre con un solo gesto de su mano.
La conclusión, breve y sobria, termina con el glockenspiel cerrando la escena.
Escuchamos la versión de París, el año 2004, dirigida por Sylvain Cambreling:
Messiaen-L'Ange voyageur