Interesante el debate, me he leído las cuatro páginas de un tirón.
Adaptar se pueden adaptar (casi) todos los argumentos, pero entonces creo que habría que usar siempre “basado en” o “versión libre de”. Se han adaptado muchas novelas al cine o al teatro y se han hecho nuevas versiones de antiguas películas, y ahí están los resultados, excelentes, regulares o pésimos. En este sentido, la única manera posible que veo de adaptar/actualizar una ópera es la que dice Delaforce, encargar una nueva ópera sobre el tema; la ópera está condicionada por la música y el libreto (felizmente condicionada) y las actualizaciones en escena me suelen resultar forzadas, es fácil acabar viendo una historia mientras te cuentan otra.
Remarco esta frase de Delaforce:
Citar:
A la hora de poner en escena una obra del pasado, creo que con frecuencia se pone el acento en "reinterpretar la obra para que diga algo al público de hoy"
No puedo hablar por todo el público de hoy, pero a mi me interesa la obra del pasado tal y como está, en su contexto, con sus valores. No necesito que nadie me reinterprete nada, ya interpretaré yo lo que buenamente pueda interpretar. Y puesto que sumergirse en otra época o en otra sociedad no es sencillo, un regista que con su trabajo me ayude a “meterme” en la ópera, a comprender lo que está pasando, a captar los matices, sería mi regista ideal. De La Traviata se pueden hacer muchas lecturas sin salirse de la “versión original”.
Larrel escribió:
El principal problema de muchos registas es que en vez de dejar que la obra se comunique con el público, prefieren "hablar" ellos con el público, sin preocuparse de lo original.
Ahí le has
dao. Por seguir con La Traviata, si el regista quiere dar
su versión, puede ir a la novela en la que
se basa la ópera, versionarla nuevamente y llevarla a escena. Si su planteamiento me resulta interesante, iré a verla sin más problema.
Yendo a la pregunta de Idi, que si le he entendido bien se refería sólo una traslación tiempo/espacio de la ópera, incluso aquellas obras cuya historia es más “intemporal” (Cosí fan tutte o Don Giovanni, por ejemplo) tropezarían con los detalles. ¿Funcionan en el siglo XX, con la luz que hay en todas partes, los disfraces de albanés o los intercambios de personalidad con sólo cambiar de capa?