Bernarda Fink canta Dein Blaues Auge
LA OBRA (y II)
Dein Blaues Auge es un lied breve; pocas interpretaciones van mucho más allá de los dos minutos. Sobre la indicación de
Poco lento el piano comienza en
forte la introducción, que apenas dura cuatro compases. La melodía escrita para la voz es muy sencilla, aunque pide una tesitura de casi dos octavas. La nota más grave cae sobre la sílaba "Ich sehe mich ge
sund", en tanto la más aguda lo hace sobre la repetición de "
undwie ein See so kühl". Es evidente que la música sigue al texto, pues ya en el verso "Es brannte mich ein glühend Paar" se acentúa su contenido dramático, y no relaja hasta que el piano recupera en el epílogo las notas que daban comienzo al lied.
Se ha hablado y escrito mucho sobre la relación entre Brahms y Clara Schumann, y nunca tantos ríos de tinta podrán dar con lo que en verdad sentía el autor. El compositor, catorce años menor que ella, tal vez no la amaba, pero sí la admiraba, la quería y la adoraba. En ese sentido, creó varios temas inspirados en su figura, e incluso en su nombre, así el siguiente:
Este tema, escondido en tantas y tantas composiciones brahmsianas, se oculta en nuestro lied (transportado, naturalmente) en la mano izquierda del pianista, tras los versos
Du fragst mich,
Was ich sehen will?
Quien sepa leer música lo encontrará a partir del octavo compás:
Escuchamos ahora el lied en su tonalidad original en la voz de dos excelsas sopranos:
Victoria de los Ángeles canta Dein Blaues Auge
Irmgard Seefried canta Dein Blaues Auge