14.- Los cambiosEsta es la lista de cambios que hizo Gounod sobre la “Mireille” original. Es impresionante, y eso que, para no cansar, omito unas cuantas alteraciones de poca importancia.
1.- Los recitativos cantados fueron reemplazados por textos hablados.
2.- El número de actos se redujo, pasando de cinco a tres.

Para ello, entre otras cosas, se suprimió entero el primer cuadro del Acto IV, que tiene lugar en la hacienda de Ramon, lo que, a su vez, conllevó unas cuantas alteraciones más:
2.a) El personaje de Vincenette se fusionó con el de Taven, fue absorbido por éste. Al quitar el cuadro de la hacienda, que es en el que más interviene Vincenette, a ésta sólo le quedaban las breves apariciones del final del acto del Anfiteatro y del final de la ópera, así que se ahorraron el personaje y los restos de su rol se los asignaron a Taven.
Esto obligó a cambiar también el personaje que dice una frase al final del acto del Anfiteatro. Recordemos que, en un momento dado, Ramon amenaza a Ambroise con su bastón y Vincenette se interpone para proteger al anciano gritando “Mon père!”. Pero como el personaje de Vincenette desaparece y Taven (que está presente en la escena) no puede salir gritando “¡Padre mío!” porque no es hija de Ambroise, el gesto y la frase acaban siendo confiados al tenor, Vincent. Si leéis la traducción de Kareol, comprobaréis que dicha frase se le sigue atribuyendo, erróneamente a Vincent.
2.b) La cavatina “Heureux petit berger” se traslada, y ahora Mireille la canta durante la escena del desierto, cuando oye por segunda vez (que con los recortes es la primera) la musette del pastor. Por cierto, que, aprovechando la inclusión de texto hablado, se hace mantener una conversación a Mireille con el pastor, cuando la realidad, como ya sabemos, es que la cavatina que canta la joven es un monólogo.
2.c) Al desaparecer el Coro de San Juan (que se canta en el cuadro de la hacienda), los 51 últimos compases de la obertura, en los que se exponía el motivo del coro, son reemplazados por 30 compases nuevos.
3.- En el Acto I, interpolación de la valse-ariette “O légère hirondelle” para, como ya se ha indicado, satisfacer las ansias de lucimiento de la soprano.
4.- En el Acto II, al comienzo del aria “Trahir Vincent”, Mireille dice: “Trahir Vincent, vraiment ce serait être file! Quand passe le bonheur, s'il n'est pris, il s'envole. » Sobre esta última palabra, «s’envole», hay una vocalización larga y brillante. Podemos recuperar del post en el que comenté este acto la interpretación de Michelle Comand (también se lo podéis oir a Ermonela Jaho; a Valerie Masterson no, porque empieza justamente después)
Michelle Comand, en 1970Pues bien, en el manuscrito de la partitura, al margen, consta la siguiente mención, de puño y letra de Gounod : «Vocalise añadida a petición de Mme. Carvalho» ¡Otra vez ella !
Y (
este apunte, dedicado a Siddharta y sus “pequeñas cosas” 
) no sólo eso: más adelante, en la misma aria, y también para complacer a esa intérprete insaciable, Gounod modificó la unión de la primera parte del aria con la segunda. En la versión original Mireille exclama «Mon coeur ne peut changer, non, non, jamais, Vincent, jamais!» y llega, sobre esta última palabra, a la dominante del tono de mi bemol. Así es como se efectúa la modulación, e inmediatamente empieza el allegro «A toi mon âme». Pero en la versión modificada, la modulación se realiza mediante tres compases tocados por la orquesta. ¿Por qué ? Para permitir descansar un momento a la cantante pues antes de atacar el motivo «A toi mon âme», y después de haber repetido «Non, jamais, jamais», hace una nueva vocalización, ni larga ni difícil, pero sostenida, expresiva, para la cual se necesita consumir algo de aire, sobre la palabra «Ah!» Esta modificación parece que ha hecho fortuna, pues tanto Comand, como Masterson como Jaho omiten el «Ah!» y lo que se oye es la orquesta.
5.- También en el Acto II, otra concesión a un cantante. Esta vez, a Jean-Vital Ismaël, que fue quien estrenó en 1864 el papel de Ourrias. Diez años después, cuando se representó en l’Opéra-Comique, dio la casualidad de que Ismaël volvió a cantarla, pero ahora en el personaje de Ramon, el padre de Mireille. Para tener un gesto con este cantante, Gounod consintió una extraña modificación: sería el personaje de Ramon el que cantaría los couplets… pero dos tonos más bajo. Ismaël conservaba así, aunque en otro rol, el aria que había estrenado. No pareció preocupar mucho la verosimilitud de que fuese Ramon el que cortejase a Mireille; siempre se podía aducir que pedía su mano en nombre de Ourrias ya que en los couplets el boyero habla extrañamente en tercera persona, como si se refiriera a otro: “Ourrias, boyero de la Camargue, desprecia a aquellos que temen al peligro. Ourrias, boyero de la Camargue, con su puya de acero en la mano, se enfrentará a cualquiera que se cruce en su camino.” Aunque lo de “Ourrias se arrodilla a tus pies para ganar tu corazón.” queda más raro en boca del padre.
6.- Acto III: en la escena del Puente de Trinquetaille, después de la primera llamada de Ourrias al barquero se encuentran seis compases interpretados por la orquesta en glissando (en el audio del post correspondiente, entre 4.20 y 4,45), cortados por una lamentación de los coros. Para reemplazar este breve fragmento se recurrió, desde la edición de 1889, a un acorde de séptima disminuida invertido, que lleva al tono de si mayor en que está escrita la continuación. La supresión de los compases en cuestión fue lamentable tanto desde el punto de vista musical (son de una sonoridad misteriosa y siniestra) como dramática, ya que que motivan las siguientes palabras de Ourrias: “Esos murmullos fúnebres... Parece que emanan del mismo aire”.
7.- En el Acto IV ya he mencionado el cambio de ubicación de “Heureux petit berger”. Pero hay más: habréis visto que el aria de la Crau empieza con cierta brusquedad, con sólo nueve compases previos. Parece raro que este cuadro empiece así, y, si bien se desconoce cómo era en la versión original porque ha desaparecido el manuscrito de la misma, sí se sabe que en la primera edición impresa Gounod, con el fin de “situar” esta aria en el desierto de la Crau, la hizo preceder de un preludio evocador para el que se sirvió, simplemente, de los 24 primeros compases de la obertura.
En la versión cantada por Andréa Guiot tenemos ese preludio que, si vamos al primer post de esta exposición, comprobaremos que coincide con el comienzo de la obertura.
Aria de la Crau – Andréa Guiot8.- Y ya, como toque "genial" para tratar de ganarse al público, al final de la obra se le da la vuelta como si fuera un calcetín: Mireille no muere, sino que revive en el último momento, lo que obliga a Gounod a suprimir el coral, la invocación y todo lo que sigue, y a componer un nuevo final, nada menos que un dúo heroico:
“La foi de son flambeau divin”. Germaine Féraldy y Edmond RambaudCon los cortes y los cambios relacionados, la obra quedó así en el repertorio hasta aproximadamente 1901. El 13 de marzo de 1901, Albert Carré, por entonces director de l’Opéra-Comique, hizo una reposición en cinco actos, para la que el editor publicó una nueva edición (la cuarta) Pero ésta no era aún la “verdadera Mireille”. Nuevamente se introdujeron cambios en la partitura, no debidos al autor, y se mantuvo el texto hablado. Los roles fueron cantados por
Mme. Rioton: Mireille
Marie de l’Isle: Taven
de Craponne: Vincenette
Eayreams: Andreloun (El pastor)
M. Maréchal: Vincent
Dufranne: Ourrias
Vieuille: Ramon
Jacquin:Ambroise
Habría que esperar todavía 38 años para poder oir “Mireille” tal como Gounod la concibió.